A tres días de una de las bodas que más expectación ha despertado esta temporada en Madrid, la del alcalde José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo, ya está todo preparado en la capital para que el evento transcurra dentro de la normalidad. Debido a la gran afluencia de invitados, unos 600, entre ellos numerosas autoridades, que asistirán a la ceremonia este sábado 6 de abril a las 12:00 horas en la Parroquia de San Francisco de Borja, en la calle Serrano, se desplegará un dispositivo de seguridad y movilidad en el barrio de Salamanca. De este modo, el Ayuntamiento tratará de “minimizar cualquier tipo de molestia” que pueda acarrear el enlace para los madrileños. Así lo ha avanzado la vicealcaldesa de Madrid y portavoz del Gobierno municipal, Inma Sanz, quien se convertirá en alcaldesa de Madrid durante los 15 días de ausencia del regidor por su viaje de luna de miel a las Islas Maldivas y Bután.
Sanz ha expresado que afronta "con ganas e ilusión" este reto de quedarse al frente de la Alcaldía. "Tenemos muchas cosas que hacer por delante y desde luego Madrid no se va a parar en estos 15 días. Tenemos muchos proyectos que sacar adelante", ha trasladado la vicealcaldesa defendiendo que el Gobierno municipal tiene un proyecto "muy sólido" en marcha con una mayoría absoluta del PP que les permite "tomar decisiones mucho más rápido" de lo que se hacia en el mandato anterior.
Así, ha asegurado que seguirán haciendo "muchas cosas" y ha subrayado que el ritmo que les impone el alcalde "es muy alto" y estos 15 días seguirá "a tope". "Él merece también un descanso y esas vacaciones que cualquier persona tiene ante ese evento y, por lo tanto pues ya digo, mantendremos el fuerte", ha expresado.
De cara a la ceremonia, Sanz se ha mostrado convencida de que "va a transcurrir con toda normalidad" y que se hará "con todas las garantías" para los asistentes e intentando "minimizar cualquier tipo de molestia" que se pueda producir a los madrileños.
“Es una aglomeración importante de personas en un punto de la ciudad en un momento dado, pero yo estoy segura de que va a transcurrir con toda normalidad, que va a ser un día festivo, del que nos alegramos muchísimo, desde luego, todos los compañeros del alcalde”, ha añadido la vicealcaldesa.
Sanz ha remarcado que “siempre” hay colaboración con Delegación del Gobierno a la hora de diseñar cualquier dispositivo de seguridad, pero no ha querido dar más detalles porque “hay que ser discretos”, sobre todo teniendo en cuenta las "autoridades importantes como las que van a asistir”.
Por su parte, la Delegación del Gobierno en Madrid ha confirmado que, aunque se trata de un evento "de naturaleza privada", el enlace generará una serie de desplazamientos y reunirá a "autoridades y personalidades", lo que requerirá la presencia de efectivos tanto de Policía Nacional y Guardia Civil como de Policía Municipal para "garantizar la seguridad", pero no se tratará de un dispositivo propiamente dicho.
Entre esos invitados destacados, se espera la presencia del Rey Juan Carlos, primo de la abuela de la novia, Teresa de Borbón. Por ese parentesco, también están invitados otros miembros de la familia Real. De la política, por supuesto, destaca la cúpula mayor del Partido Popular, encabezada por Alberto Núñez Feijoo y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y no faltarán rostros conocidos del panorama social, empresarial y económico de nuestro país.
Después del enlace, los recién casados y sus invitados se trasladarán a la finca propiedad de la familia de la novia, 'El Canto de la Cruz', en Colmenar Viejo, para degustar un menú servido por el prestigioso restaurante Lhardy y seguir la celebración. No se sumará a esta segunda parte Feijóo, ya que se desplazará a Sevilla después del enlace para asistir a la final de la Copa del Rey que enfrentará a las 22.00 horas al Athletic Club y el Mallorca.