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Foto de archivo de la librería Gaztambide
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Foto de archivo de la librería Gaztambide (Foto: Chema Barroso)

El Plan Accede dificulta la subsistencia de las librerías madrileñas

Por Nerea Díaz Ochando
miércoles 07 de septiembre de 2022, 07:00h
Actualizado: 11/09/2022 13:04h

Hace cuatro años el Gobierno de la Comunidad de Madrid implantó el Plan Accede como un mecanismo para regular la compra centralizada de libros de texto por parte de los centros educativos de la región. Antes de que este plan se instaurase, existía el ‘cheque-libro’, otra forma de garantizar la gratuidad de los libros de texto en Primaria y Secundaria que beneficiaba tanto a las familias y los estudiantes como a las librerías. Sin embargo, tras la implantación del Plan Accede muchos negocios dedicados a la venta de libros de texto se vieron gravemente afectados.

Con la llegada del nuevo curso escolar 2022/2023, muchas librerías se enfrentan a un futuro incierto debido a los problemas derivados de este plan y temen que se vuelvan a producir pérdidas monetarias y un descenso en las ventas como ha ocurrido en cursos anteriores. “Venden libros sueltos, pero con mucho menos volumen que hace unos años”, señala Pablo Bonet, secretario del Gremio de Librerías de Madrid. Debido al alto nivel de exigencia de los requisitos para poder formar parte del Plan Accede, solo 90 de las 1.000 librerías que presentaron sus solicitudes consiguieron ser distribuidoras.

La llegada de este programa obligó a algunas librerías de barrio a cerrar sus puertas, ya que la situación era "insostenible". Las asociaciones de libreros de Madrid solicitan un cambio del modelo de gratuidad, apostando por la vuelta del cheque-libro y del precio fijo. Este año, la consejería de Educación ha destinado 50 millones de euros al programa y se estima que 440.000 estudiantes se beneficiarán del mismo. El Gobierno autonómico asegura que “no constan problemas ni quejas de familias ni centros”. Sin embargo, las librerías no saben si podrán hacer frente a este nuevo curso, ya que al descenso de ventas que llevan sobrellevando durante cuatro años se une la subida del precio del papel debido a la inflación y la crisis energética.

Las librerías de barrio en peligro

Librería Pérgamo

Las grandes damnificadas por la aparición del Plan Accede son las pequeñas librerías de barrio. Normalmente, estos negocios están especializados en la venta de libros de texto y septiembre suele ser un gran mes en cuanto a ventas para ellos. El cheque-libro permitió a los pequeños establecimientos sobrevivir: “Todo iba muy bien, se daba a los padres una tarjeta con una cantidad que podían invertir donde quisieran”, indica Pablo Bonet. Sin embargo, con la desaparición de este mecanismo, estos negocios no consiguieron ser licitadores y la subsistencia se volvió muy complicada.

Los requisitos para acceder al programa eran insostenibles y excluyentes para los libreros de barrio, ya que con unos recursos tan limitados estos comercios no podían plantearse los requerimientos que se les pedía. Valentín García, presidente de la Asociación de Pequeñas Librerías de Madrid cuenta que “pedían una persona de atención al cliente todo el año para atender a los colegios”. Esto no era en absoluto viable: “Una librería pequeña puede tener alguna persona de refuerzo durante la vuelta al cole, pero generalmente tenemos un empleado o dos, no podemos permitirnos otro empleado más”.

“Las librerías más pequeñas estamos sobreviviendo como podemos”

Por esta razón, la mayoría de las librerías no optaron por el Plan Accede, “de unas 1000 librerías que había en 2018 licitaron solo 90”, relata Valentín García. Al quedarse fuera del programa, estos comercios no tienen posibilidad de trabajar ni de ofertar con ningún colegio ni instituto, ya que este plan va dirigido a los cursos escolares de Educación Obligatoria. Las librerías más grandes pudieron afrontar de mejor manera este cambio: “Nuestra situación es peor que la del gremio de libreros, porque sus librerías son muchos más grandes, en el centro de la ciudad, no están tan centrados como nosotros en los colegios”, señala la Asociación de Pequeñas Librerías de Madrid.

Tras cuatro años en vigor, el acuerdo marco que regula el Plan Accede llegará a su fin el próximo curso. Los pequeños libreros se encuentran algo aliviados tras haber soportado cierres continuos y una situación económica complicada, por lo que confían en un cambio del modelo en lo sucesivo: “Esperamos que esta situación de un giro y nos dejen volver a utilizar el cheque-libro, porque hemos perdido mucho volumen de negocio”. Que se produzca la vuelta a esta modalidad es la última oportunidad para que muchos de estos comercios puedan continuar abiertos, por lo que tendrán que confiar en que la Consejería de Educación cumpla con sus promesas, ya que todo lo que les han dicho “ha sido de palabra” y por el momento no hay ninguna confirmación de cómo será el modelo del año que viene.

Vuelta al precio fijo y al cheque-libro

En todas las reuniones mantenidas con la Consejería de Educación, tanto la Asociación de Pequeñas Librerías como el Gremio, han pedido un cambio de modelo basado en la gratuidad, pero pasando por la implantación del cheque-libro.”La Consejería nos ha dicho que no van a prorrogar el Plan Accede tal cual está y que quieren implantar el cheque-libro, pero hay un problema con la Ley de Gratuidad, que por la redacción que tiene no permite que se aplique”, explica Valentín García. Según relatan las asociaciones, desde Educación presentaron un requerimiento para que existiese la posibilidad de implantar el cheque-libro y desde entonces no han recibido ninguna respuesta, “no sabemos si ha habido contestación de los servicios jurídicos”.

"Antes la vuelta al cole era una época buena de trabajo, ahora se nos resiste"

La desaparición del cheque-libro llegó sin “mucha explicación”. Un modelo que funcionaba muy bien resultó eliminado de un día para otro. Además, el acuerdo marco en el que se recogía el Plan Accede integró otros cambios, como el precio libre de los libros. Según indica Valentín García “todos los libros tienen un precio fijo, que es el que pone el editor, excepto los de educación obligatoria”. Esta medida se implantó para que aumentase la competitividad y los precios bajaran, pero consiguieron el efecto contrario. Pablo Bonet explica que como consecuencia “cada año han ido subiendo los precios de los libros y este año todavía más con la subida del papel y del transporte”.

Las librerías han llegado a un punto en el que no pueden vender los libros a ese precio, si son muy caros nadie los compra y si se ajustan a los precios de la Comunidad tienen más pérdidas que ganancias. El presidente de la Asociación de Pequeñas Librerías nos transmite un ejemplo claro de esta problemática: “A mí me cuesta un libro de inglés 26 euros más IVA y yo lo debo vender al colegio a 22 euros con el IVA incluído, por lo tanto no puedo ofertar el libro a este colegio porque no puedo asumir cuatro euros de pérdida”.

No tiene sentido el precio libre en los libros de texto, sobre todo cuando la fijación de precios en el Acuerdo Marco de 2018 se hizo sin tener en cuenta los márgenes comerciales establecidos para las librerías”, advierte el secretario del Gremio. Ante la gran “contradicción” que supone este acuerdo marco, las asociaciones piden que se vuelva al cheque-libro y se establezca un precio fijo para los libros en todos los niveles escolares. “Pensamos que ambas cosas podrían volver a regular la actividad comercial de nuestros pequeños comercios y a darles la oportunidad de seguir subsistiendo”, señala Pablo Bonet.

Más inversión y beneficiarios este curso

Libros de texto (Foto: Chema Barroso)

La Comunidad de Madrid ha anunciado que este curso 2022/2023 destinará 50 millones de euros al Programa Accede. Esta inversión de 10,7 millones más de lo ejecutado en el curso anterior permitirá que un 81,75 por ciento de los estudiantes de centros públicos sean posibles beneficiarios del plan. En total, podrán participar hasta 440.000 alumnos madrileños. Los centros de enseñanza concertada también pueden adherirse a este programa, actualmente cerca de 80.000 estudiantes de este modelo educativo se benefician del plan.

La Consejería de Educación ha informado de que las familias madrileñas obtienen un ahorro de 185 euros de media por hijo gracias al Plan Accede. La Comunidad de Madrid considera por tanto, que este programa se trata de una medida “especialmente importante” debido a las dificultades por las que atraviesan muchas familias por el alza de los precios. Desde el curso 2019-2020, el año que entró en vigor Accede, el número de beneficiarios ha crecido un 40,7 por ciento.

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