Cada año, España recibe un promedio de 2.500 horas de luz natural. Esta circunstancia, que la convierte en una de las regiones más soleadas de toda Europa, es la misma que nos permite disfrutar del tiempo primaveral al aire libre. Desde la pandemia, los pisos con balcón, terraza, patio y/o jardín se han revalorizado bastante. Tener un porche permite organizar comidas y cenas con familiares y amigos, cómodamente y sin salir de casa. No obstante, hay ocasiones en que el sol resulta molesto y sus rayos —especialmente los UVA— pueden causar graves problemas en la piel. Como necesitamos la ayuda del sol para sintetizar la vitamina D, y porque hacer una barbacoa el fin de semana es un buen plan, podemos instalar una pérgola bioclimática en la terraza o en el jardín. Así nos resguardaremos de la radiación los días en que el «lorenzo» pega más fuerte.
A diferencia de los modelos convencionales, estas alternativas bioclimáticas no ofrecen una sombra fija, sino que han sido diseñadas para adaptarse a las condiciones meteorológicas durante todo el año. Las lamas del techo rotan; giran según el ángulo en que necesitamos colocarlas, en función de cuánta luz pretendemos dejar pasar y cuánto sol esperamos bloquear. Actualmente, algunas de estas pérgolas bioclimáticas se han automatizado: ya no hace falta cambiar manualmente la orientación de sus lamas (se puede hacer por control remoto). Asimismo, Ombréa® dispone de unos modelos que se cierran por los laterales con unos paneles desmontables que protegen del viento, incluso cuando las ráfagas alcanzan los 100 km/h.
Pérgola bioclimática portante a dos aguas (color antracita).
Fuente: web oficial de Ombréa®.
Al mal tiempo, buena cara: pérgolas en invierno y verano
Fundamentalmente, distinguimos dos tipos de pérgolas bioclimáticas de Ombréa®: las pérgolas autoportantes, que se sostienen sobre sí mismas gracias a cuatro pilares que funcionan como puntos de apoyo, y las pérgolas adosadas, que se sitúan en contacto con la pared. Podríamos decir que estas últimas se fusionan con la casa.
Ambas opciones son una buena forma de sumar unos cuantos metros cuadrados útiles a la vivienda. Por otra parte, su montaje es relativamente sencillo: si el trabajo se reparte entre dos o tres personas, es posible tener la pérgola bioclimática perfectamente instalada en cuatro horas, es decir, en una mañana o en una tarde. Sólo hay que seguir las instrucciones que Ombréa® adjunta en sus kits para montar pérgolas. Las piezas que se necesitan para su instalación (también los tornillos de acero inoxidable) se encuentran en el mismo paquete.
Además, las pérgolas bioclimáticas de Ombréa® han recibido dos certificaciones que avalan su calidad e innovación: la TÜV Rheinland, proporcionada por la entidad alemana homónima, que cuenta con más de un siglo de experiencia en el sector tecnológico, y la certificación de Indertek, que garantiza que los productos de Ombréa® cumplen los requisitos y las normas de calidad, seguridad y protección esperables.

Ejemplo de pérgola bioclimática adosada de 4 x 4 m.
Fuente: Ombréa®.
Independientemente del modelo escogido, las pérgolas bioclimáticas no sólo protegen del sol y de la radiación UVA, sino que también resguardan de la lluvia y del aire. Para ello, cuentan con unas lamas que, al cerrarse, evitan que el agua empape a los invitados. De este modo, los familiares y amigos pueden seguir disfrutando del exterior sin temer chapuzones imprevistos. Las dimensiones de las pérgolas oscilan entre los 3 m x 3 m (recomendados para espacios de 9 m²) y las pérgolas de 4 m x 6 m (ideales para cubrir áreas de 24 m²). También hay opciones para zonas de 12 m², 16 m² y 18 m².
Máxima calidad en cada acabado
Ombréa® es una marca del grupo COMINTES, cuya andadura comenzó a principios de los 70 en Francia. Con el tiempo, ante el éxito que sus artículos tuvieron en el mercado francés, decidieron ofrecerle al ciudadano español las mismas soluciones que sus vecinos europeos estaban instalando en sus chalés y jardines. Este 2026 se cumplen cuatro años desde que las pérgolas, las cocheras y las pool houses de Ombréa® llegaron a nuestro país.Sin duda, esta marca de pérgolas bioclimáticas ha hecho de la durabilidad su seña de identidad. Todos sus modelos cuentan con una estructura sólida de aluminio que se reviste con pintura en polvo especial. Tiger Drylac —la pintura que Ombréa® utiliza para sus pérgolas— no contiene disolventes, ofrece buenos resultados con una sola capa, protege eficientemente la superficie sobre la que se aplica (en este caso, la estructura metálica de la pérgola) y es altamente resistente a la intemperie y los arañazos.Para rizar el rizo, las pérgolas bioclimáticas de Ombréa® admiten ciertos complementos que añaden funcionalidades extras a la pérgola, además de mejorar la experiencia de utilizarlas en cualquier estación y momento del año. A continuación, citamos unos cuantos ejemplos:
- Estores laterales manuales que protegen del sol y aportan un extra de privacidad gracias a su nivel de opacidad.
- Paneles verticales de lamas fijas que regulan la cantidad de luz y sombra sin impedir en ningún momento la ventilación del espacio. Permiten disfrutar en todo instante de las vistas del jardín.
- Calefacción exterior que se instala en el interior de la pérgola bioclimática para calentar en unos segundos espacios de entre 10 m² y 15 m².
- Kits de luces led que iluminan la pérgola durante esas horas del día en que el sol se oculta. De esta manera, la pérgola se puede utilizar aun cuando ya es noche cerrada.

Modelo de pérgola bioclimática con estor lateral manual.
Colección: VS 3 m. Fuente de la imagen: Ombréa®.