Sin posibilidad de réplica al discurso de la presidenta en la primera jornada del Debate del Estado de la Región, los portavoces de la oposición -Manuela Bergerot, de Más Madrid; Juan Lobato, del PSOE-M; y Rocío Monasterio, de Vox- han tenido que morderse la lengua en el hemiciclo. No así una vez el presidente de la Asamblea, Enrique Ossorio, suspendía la sesión, emplazando a los parlamentarios a reunirse nuevamente el viernes desde las 10:00 horas.
Abiertas las puertas de la Cámara, focos, cámaras y micrófonos les esperaban para, esta vez sí, dar rienda suelta a sus valoraciones. Con opiniones, además, para todos los gustos. De la "provocación", el "insulto y la "burla" de los progresistas a la satisfacción de los conservadores, quienes valoran algunas de las nuevas medidas enumeradas por Isabel Díaz Ayuso -hasta 40- de "positivas", apuntándose, de paso, buena parte del tanto.
El principal foco de conflicto, como cabía esperar, la futura apertura de un centro "pionero" para hombres que hayan sido víctimas de algún tipo de violencia sexual. De acuerdo con los estudios a cargo del Ejecutivo regional, serían "muchos" los varones que "la han sufrido durante la infancia" y otros "en el entorno del chemsex". Argumentos, en cualquier caso, que no terminan de convencer a las fuerzas de la bancada progresista.
En Más Madrid, de hecho, no dudan en tildar la iniciativa, dotada con hasta 700.000 euros, de "provocación", "insulto" y "burla" a "las víctimas" y, en general, al conjunto del movimiento feminista. Más aún el día en que "hemos guardado un minuto de silencio por la última mujer asesinada por la violencia machista. Es bastante perverso", apostillaba Bergerot.
"Es un cebo para ver quién entra al trapo"
Lobato tampoco eludía la polémica al ser cuestionado por los periodistas antes incluso del inicio del Debate, cuando algunos de estos anuncios ya había salido a la luz. Así, el secretario general de los socialistas madrileños cargaba sin pudor alguno contra un anuncio tachado de "cebo" para "ver quién entra el trapo" aunque "conmigo ya no lo consigue".
Más comedida se ha mostrado la alcaldesa de Alcorcón, Candelaria Testa, también del PSOE, para quien cabe esperar para ver "cómo se desarrolla" esta medida antes de enjuiciarla. "Por ahora solo tenemos el titular", sentenciaba la también vicepresidenta de la Comisión de Lucha contra la Violencia de Género de la Federación de Española de Municipios y Provincias (FEMP) desde los pasillos de Vallecas.
Como cabía prever, el grueso de los anuncios a cargo de la máxima mandataria regional tampoco han sido acogidos de buen grado por Más Madrid y PSOE-M. Tanto Bergerot como Lobato consideran que Díaz Ayuso "miente" o, en el mejor de los casos, ofrece "datos manipulados" para terminar por servir un "refrito -de medidas- del año pasado". "No se hace nada de lo que se promete. Mañana trataremos de explicar qué es lo que necesita Madrid", coincidían en señalar ambos portavoces.
También se mostraba decepcionada una Rocío Monasterio, líder de la corporación madrileña de Vox, para quien la puesta en práctica de las iniciativas anunciadas a bombo y platillo por la presidenta permanece aún en duda como consecuencia de la escasez de fondos: "Anunciar es muy fácil". Cumplir, por el contrario, no lo sería tanto. Al menos, no sin la necesaria "reducción del gasto público ineficaz" tantas veces defendida por la portavoz.
La extensión del horario lectivo en centros educativos y la apertura del polémico centro para hombres víctimas de violencia sexual serían, no obstante, las excepciones en la línea crítica expuesta por Vox. Así, Monasterio trataría de apuntarse el tanto al asegurar que la primera es una propuesta de su formación, encaminada a favorecer la conciliación, y que "ha costado mucho" que se les escuche. En cuanto a la segunda, ha advertido que le parece "muy bien" porque igual que hay centros para mujeres también "tiene que haber para varones".
Fuera como fuese, todos ellos tendrán la oportunidad de desarrollar en mayor profundidad sus réplicas en apenas unas horas.