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Diario de una pesadilla 28 de abril

martes 28 de abril de 2020, 13:40h

La Asociación Española de Pediatría pide a los médicos que deriven al hospital “urgentemente” a aquellos niños que presentan un cuadro inusual de dolor abdominal, diarrea o vómitos, que puede derivar en un shock pediátrico y que estaría relacionado con el coronavirus. Es importante reconocer estos síntomas para derivarlos inmediatamente a un hospital. Como vamos conociendo el virus día a día, resulta que con los niños no es tan inocente como se pensaba en un principio. Por lo que veo nada es cómo pensábamos. ¿Nadie recuerda que se nos decía que se trataba de una gripe leve que sólo podía afectar a las poblaciones de riesgo? Bueno, pues ahora resulta que a los niños, también les puede afectar.

Nos dice Fernando Simón, el responsable del Centro de Coordinación de Emergencias, que ya hay algunas autonomías preparadas para salir del confinamiento. Esas comunidades son: Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, Ceuta, Melilla, Valencia y Murcia. Me alegro por los ciudadanos de estas comunidades que podrán empezar a engrasar poco a poco sus actividades económicas. No están en la misma situación las más golpeadas por el virus. Es decir: Madrid, Cataluña, Castilla-León y Castilla-La Mancha. Aquí la “desescalada” va a ser mucho más compleja. ¿Cómo será el verano en estas comunidades? Nubarrones en el horizonte, la verdad.

Sigue preocupando a las autoridades sanitarias que los médicos y enfermeras sean el grupo más numeroso de los contagiados. Son el sector con más profesionales infectados, más del treinta por ciento. Esto es gravísimo y de una enorme trascendencia. ¿Por qué se siguen contagiando? Antes no tenían equipos suficientes ni adecuados pero ¿ahora? Esto es lo que hay que solucionar inmediatamente. Gestión y no tanta rueda de prensa hueca y vacía, por favor. EPis para nuestros profesionales, mascarillas, guantes…y después, los demás. Por cierto, que también las necesitamos los ciudadanos de a pié. ¿Dónde están? Me refiero a las buenas. Si vamos a poder pasear todos a partir del dos de mayo, ¿qué llevamos sobre nuestra nariz y boca? Yo tengo una que he usado ya varias veces después de “asar” la otra que puse en el horno. Imagino que ya no me protege de nada. Quizá sean las farmacias de mi barrio las que no tienen. Vivo frente a la embajada china que desde que hicieron acopio de ellas, ya no hay existencias. El gel hidroalcohólico si que llega. Ese sí. Algo es algo. Los guantes con cuentagotas y cómo el que te pasa una sustancia ilegal. Bajando la voz y con mucho secretismo: “Sí, pásame una caja si puedes”. Ya no digo los estropajos en mi supermercado. ¡Eso ya parece estraperlo! “¿Me avisan si les llega uno por favor?”. No hay manera. ¿Qué hace la gente con los estropajos? Pasa lo mismo que con el papel higiénico. Ahora en el último pedido me ha llegado una partida de papel verde pistacho. ¡Y menos mal! Se ve que nadie lo quiere por feo. Al menos, tenemos para en fin, ya saben.

Estamos aprendiendo mucho de supervivencia en este confinamiento. En mi casa no se tira nada. Todo se aprovecha. Me lo ha enseñado Pepa Chacón en su último libro de reciclaje de alimentos. También hemos aprendido que las cámaras de los ordenadores las carga el diablo. Cuidado con lo que pasa por detrás de nuestras cabezas, cuando estamos conectados. Siempre hay alguien que puede pasar por detrás en ropa interior y liarla tanto como lo que le ha pasado a Alfonso Merlos en su conexión desde su casa. No me gusta que se lapiden a las personas. No me gustan “los perfectos” dispuestos a criticar y a insultar a los demás. Creo que se ha encontrado en este “culebrón” una vía de escape para no hablar del coronavirus. Quizá sería mucho mejor que volviera el fútbol aunque sea a puerta cerrada. ¡Necesitamos más que nunca la vuelta a la normalidad! ¡Nos vamos a volver locos!

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