Una vez más el Partido Popular se embarca en una posición de restricción de derechos de las mujeres en nuestro país. Nada nuevo. Una vez más las mujeres tenemos que estar tuteladas porque no podemos decidir por nosotras mismas.
Me refiero a este vodevil que recientemente nos han ofrecido desde el Gobierno Regional, por boca de su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, y la más que dudosa posición diferenciada con la dirección nacional de su partido sobre la posibilidad de que las mujeres de 16 a 18 años puedan abortar sin la necesidad del consentimiento paterno.
Una vez más asistimos al manoseo de un asunto que debería estar al margen de la utilización política y que se utiliza con una clara finalidad populista y electoralista.
Es aquí donde se enmarcan las declaraciones de la Presidenta Regional, en un medio de comunicación, una declaración más, como si el reconocimiento y respeto de este derecho no mereciese un tratamiento más serio y profundo. El derecho a que una mujer, con una edad razonable, pueda tomar una decisión, que sin duda es reflexionada, sobre un embarazo que puede romper de manera grave su proyecto vital.
Tenemos que volver a señalar que el Partido Popular rechaza el aborto y que si en las declaraciones públicas dice que lo apoya es más bien porque está condicionado por una sociedad que avanza en su reconocimiento y su ejercicio.
A años luz de unas posiciones, las del Partido Popular, que son limitadoras, retardatarias y que, en el caso de que vuelvan al gobierno, o bien de manera directa, modificando la ley, o indirectamente, van a limitar su ejercicio.
Es lo que ocurre en la Comunidad de Madrid de la Presidenta Ayuso, donde, como constató el Defensor del Pueblo, durante todo el año 2020 no se realizó ninguna interrupción voluntaria del embarazo en la red pública de la Comunidad Autónoma.
Todos los abortos tuvieron lugar en hospitales privados, a pesar de que esta alternativa debe ser de carácter excepcional, según marca la ley. ¿Qué se ha hecho al respecto?.
Hay que preguntarse si el Gobierno Regional va a promover el que en nuestra Comunidad Autónoma las mujeres podamos ejercer nuestros derechos en libertad o, como en otros aspectos de la hipocresía política, esta declaración es solo una maniobra política de cara a las elecciones autonómicas, donde lo que menos importa es la situación de las mujeres que se encuentra en esas críticas circunstancias.
Sería deseable que desde el Gobierno Regional este asunto de importancia se tratase en sede parlamentaria y que, con la búsqueda de diálogo, consensos y acuerdos, se respetasen y se estableciesen medidas concretas para poder ejercerlo.
Lo demás son, como nos tiene acostumbrada la Presidenta Ayuso, declaraciones populistas, porque en el fondo está en línea con el posicionamiento de su partido que considera que las mujeres tienen que ser tuteladas.