www.madridiario.es

No esperes que te formen, aprende

Por Fco. Javier Cantera Herrero
viernes 05 de noviembre de 2021, 09:39h

Hace unos días participé en un foro organizado por Madridiario sobre la formación y el empleo, y me encantó debatir algunas ideas que las empresas necesitan en este momento. Y hablé de una actitud y cuatro conceptos que requieren la nueva cultura del trabajo. Pero ante todo, debemos cambiar nuestras creencias limitantes para aceptar que el aprendizaje continuo es lo fundamental.

La actitud es cambiar el foco de la responsabilidad de la capacitación. Pasar de que la empresa, las entidades docentes, la vida te forman, a ser tú el propietario y máximo responsable de tu aprendizaje. La formación se conjuga desde el yo y no desde el tú, del nosotros y no del vosotros. La formación continua se fundamente en la actitud personal de querer aprender, de ser un “aprendiz” eterno y no sentirse nunca un experto. El mejor experto es el que reconoce su limitación y navega en la duda razonable. En este mundo rodeado de emotivismo me apunto al canto que lanza el gran psicólogo STEVEN PINKER en su último libro denominado “RACIONALIDAD”, no somos una especie irracional, cargados de sesgos, falacias e ilusiones. Tenemos que basarnos en lo racional para aprender asumiendo nuestra responsabilidad en el aprendizaje. Yo aprendo y tu me enseñas. Con esta actitud proactiva de estar todos los días aprendiendo necesitamos de estos conceptos nuevos.

De los cuatro conceptos que debatimos, el primero habla de la agilidad del aprendizaje, los americanos lo llaman ULTRALEARNING, es decir, tener rapidez en aprender. En estos nuevos tiempos, no sólo es importante la capacidad de aprendizaje que se convierte en valor añadido. Nuestra capacidad de ser “agile learning” implica en pensar en momentos claves de aceleración del aprendizaje, de centrarse en aprender y crecer mutativamente para dar un cambio a tu entorno. Al verbo aprende le incrementas el adjetivo ágil para conseguir una rápida adaptación a los cambios externos, por eso, es básica la actitud de querer aprender y la rapidez de asumir su necesidad imperiosa. Aprender con agilidad es la primer dosis de la vacuna hacia la competitividad.

Y la segunda dosis de la vacuna está derivada por otros tres conceptos: Diverso, hibrido y habilitante. El aprendizaje ágil que quieren las empresas tiene que ser diverso, es decir, no vale sólo el conocimiento superespecialista y experto. Necesitamos los famosos “profesionales T”, que tienen una alta especialización que describe la profundidad del conocimiento experto pero cada vez más va adquiriendo conocimientos concéntricos a su experturia, que sería la parte horizontal de la T. Esta diversidad concéntrica es básica para ampliar la posibilidad de adaptación y cambio de nuestras personas. El “aprendediverso” es un sello diferencial junto a la agilidad.

Pero no sólo debe ser diverso sino también híbrido. ¿Qué es la hibridación de las formación? Es el aprendizaje de conceptos de diversas carreras y disciplinas. Frente a la rigidez académica de empaquetar los conocimientos en lotes “titulizados” debemos tener mezcla y aleación de conocimientos para enfocar de una forma más específica las problemáticas que nos encontraremos en el entorno. Es decir, no sólo debemos tener conocimientos y experiencias diversas sino también tener conocimientos y experiencias únicas porque la mezcla de diversas prácticas de distintas disciplinas es la base de nuestra competitividad. Frente al aprendizaje diverso debemos tener la parte híbrida que demuestra el valor de ser tú el propio autor de tu empleabilidad.

Y para completar esta segunda dosis además de diversos e híbridos debemos pensar en su valor como acción, es decir, que lo que vale es aprender haciendo cosas, ocurriendo cosas diferentes fruto de probar nuevas formas de aprendizaje. Esta característica de ser un aprendizaje habilitante pretende indicar el valor de la acción como elemento explicativo del saber. El famoso principio de “learning by doing” o el más clásico de entrenamiento expresa el valor del “hacer” por el “saber”. La diversidad e hibridación condicionadas en la acción y el contraste experiencial nos hace que el aprendizaje genere autoeficacia. Tener autoeficacia, es sentirse uno capaz de hacer las cosas, genera la posibilidad de encarar los retos empresariales.

En fin, más allá de esperar a que te formen, lo ideal es que tú, proactivamente estés constantemente aprendiendo. Pero aprender rápido (ágil) con amplitud de saberes (aprendediverso), con mezclas de saberes únicos (hibridación) y haciendo en tu realidad (habilitante). El ser aprendiz vital es la mejor vacuna frente a la continua evolución de los negocios. Hambre de aprender rápido, de cosas diversas, mezclando conocimientos y llevándolo a la práctica es el principio de tu empleabilidad. El mercado de trabajo lo inventamos cada uno de nosotros con nuestra continua capacidad de aprendizaje.

Fco. Javier Cantera Herrero

Presidente de AUREN CONSULTORES. Presidente de la Fundación Personas y Empresas.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios