Desde que está Sánchez en la Moncloa, nadie se refiere al mes de enero como el más largo del año, el de la cuesta tediosa e interminable de gastos. El tan famoso dicho ahora se extiende a todos los meses del año …. porque para las familias españolas, la cuesta de enero les resulta igualmente insoportable todos los meses.
La subida desproporcionada de los suministros y combustibles, fundamentales en nuestro día a día, pone en serio riesgo a muchas familias. La electricidad es la que se lleva la mayor porción del presupuesto de los hogares españoles. Los alimentos básicos, también. Todo es más caro que el mes pasado: la fruta, el aceite, los huevos o la leche, imprescindibles en nuestra alimentación, suben de un mes para otro.
La OCU nos recuerda que las subidas del precio de la energía tienen efectos inflacionistas en el precio de los alimentos frescos (pescados, verduras, …) o el de los precios indexados como los alquileres y hay que recordar que la inflación es el impuesto de los pobres, el más silencioso de todos.
Por si fuera poco, sólo en Madrid hay más de 139.000 familias que, a día de hoy, aún no tienen ninguna noticia del bono social térmico del Gobierno de Sánchez, ese que no dejaría a nadie atrás.
El Gobierno de la Nación no ha transferido a la Comunidad de Madrid estos fondos destinados a los hogares vulnerables para el pago del agua caliente y la calefacción a pesar de las penurias por las que están atravesando.
En mitad de esta situación, tenemos un gobierno de la nación a la gresca, donde morados y socialistas andan a tortas a causa de la reforma laboral, la que más puestos de trabajo ha creado, más de 3 millones en toda España. Cuando más se necesita la atención y preocupación del gobierno por las familias, ellos a lo suyo, a la compra de votos, como los bonos culturales de 400 € a los jóvenes. Y todo ello, mientras el Gobierno socialcomunista maltrata a las familias con la mayor carga fiscal, con una subida diaria insoportable de la luz y con la creación y el incremento de impuestos.
Hay ayuntamientos que, ante la incapaz gestión del Gobierno de España, están haciendo un gran esfuerzo para ayudar a sus vecinos a afrontar la escalada en el precio del recibo de la luz que está ocasionando un grave perjuicio a las familias y al tejido productivo. El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz es un ejemplo creando una ayuda extraordinaria para sus vecinos más vulnerables en estos momentos en los que el recibo de la luz tiene un precio desorbitado.
El Gobierno del escudo social, del que no dejaremos a nadie atrás ha aprobado en el último Consejo de Gobierno un cheque de 90 € de media por familia a partir de diciembre para cubrir las necesidades de calefacción de los consumidores vulnerables que ya se acogen al bono social térmico, esos mismos que en la Comunidad de Madrid aún no han llegado a las familias.
Al paso que vamos, con las subidas del recibo de la luz batiendo récords diariamente, con unos presupuestos generales del Estado que nacen muertos, con un gobierno que hace aguas, sobreviviendo a base de medidas populistas y elevando el gasto público, no habrá fondo de contingencia ni de emergencia social que lo pare.
Las familias españolas no pueden esperar. Pedro Sánchez tiene que convocar elecciones.
Encarna Rivero es diputada del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid. Portavoz adjunta de la Comisión de Política social y familia y presidenta de la Comisión de políticas integrales de la discapacidad