www.madridiario.es

No seas cómplice del terrorismo machista

jueves 21 de noviembre de 2019, 08:47h

“Soy feminista; me avergonzaría no serlo, porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar como persona en la obra total de la cultura humana”. Es esta una conocida máxima de María de Maeztu, una mujer que hizo de la educación a las mujeres su gran proyecto vital siguiendo la estela de grandes como Concepción Arenal o Emilia Pardo Bazán. Profundamente implicada con la Residencia de Estudiantes, gracias a ella desde 1931 miles de mujeres pudieron incorporarse como maestras durante la República Española. Es la suya la historia de la tragedia de España. Pero su legado, basado en la pedagogía, es algo a rescatar, aplicar e incluso engrandecer en sombríos tiempos de increíbles retrocesos ideológicos.

Ante el renacer franquista y ultraderechista, cuyo argumentario poco difiere del falangismo de la Sección Femenina que relegaba a la mujer, propiedad del hombre, a estar “en casa y con la pata quebrada” y dedicada a “sus labores”, las mujeres, pero también los hombres, debemos proclamar que “soy feminista y no me avergüenzo de ello”.

El próximo lunes, 25 de Noviembre se conmemora en el mundo el Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres, una autentica lacra global. Según la ONU, a nivel mundial, alrededor de 87.000 mujeres perdieron la vida en homicidios (asesinatos intencionales) en 2017. Al escribir estas líneas, en lo que va de 2019, han sido asesinadas en España, cifras oficiales, 51 mujeres en lo que va de año; 1.027 desde 2003 y 43 menores, mientras tres casos están investigándose. En el primer semestre del año, en España ha habido 77.342 mujeres víctimas de violencia de género y se han emitido 23.171 órdenes de protección.

En la Comunidad de Madrid se han producido diez asesinatos machistas en lo que va de año y desde 2003 los feminicidios se elevan hasta 116. Madrid es además la segunda comunidad autónoma que más denuncias presenta por violencia machista, a pesar de lo cual ni siquiera se ha llegado a gastar los fondos correspondientes al Pacto de Estado contra la Violencia de Género.

Y desde la llegada de Vox a las instituciones madrileñas, que ha empapado de ideología machista a sus socios de la derecha, las alarmas han saltado. No es un cordón sanitario lo que hay que hacer con Vox, es una barricada inexpugnable para que no calen mensajes lanzados por gentes como Alicia Rubio, diputada regional y mujer marioneta del patriarcado más fascista que asegura que “el feminismo es cáncer” o que “coser empodera. Son mensajes negacionistas que llevan a acciones radicales como las ocurridas en la Casa de la Mujer de Fuenlabrada.

Esta ciudad madrileña, que ha sido vanguardia del problema del machismo desde que se constituyó su primer ayuntamiento democrático, y levantó la primera Casa de la Mujer municipal de España está sufriendo la ira de los cómplices del terrorismo machista. Precisamente esa histórica Casa de la Mujer ha aparecido repleta de pintadas firmadas por Vox, con insultos y negando la violencia machista.

Desde la llegada de Vox a la Asamblea de Madrid, apoyo básico del Gobierno de PP y Ciudadanos, no se ha podido consensuar una declaración institucional contra la violencia machista. Desde su llegada al Ayuntamiento de Madrid, además, provocan. Tal es el caso de la ruptura del consenso de todos los grupos que muestran su repulsa a las puertas del Ayuntamiento de la capital, al diferenciarse Vox con una pancarta que reza “la violencia no tiene género”.

Si Andalucía fue la vanguardia, Madrid abandera el negacionismo machista. La sociedad no puede olvidar que la Ley de violencia de género no fue una ocurrencia del PSOE, sino legislación mandatada por las Naciones Unidas y la Unión Europea. Las falsedades de Vox que encuentran eco en bares y mercados son terribles. Así, en 2017 el número de denuncias falsas realizadas por mujeres fue del 0,0013 por ciento de los casos. La derecha española está blanqueando a Vox permitiendo su entrada en las instituciones y Vox blanquea el terrorismo machista cuando Ortega Smith se refiere a la violencia como actos de “esquizofrenia” o “alcoholismo”. Cierto también que son mensajes clamorosamente potenciados por los medios de comunicación.

Este año, desde las Comisiones Obreras, hemos ampliado nuestra pedagogía feminista porque los hombres no podemos ser cómplices del terrorismo machista ni sus múltiples formas de violencia, desde la brecha de género hasta el asesinato, pasando por los puteros.

Los hombres del sindicato conocemos las desigualdades en las condiciones laborales y salariales entre hombres y mujeres y tenemos que ponerlas en nuestras agendas con urgencia y prioridad, tenemos que luchar para acabar con estructuras patriarcales de poder; tenemos que rechazar individual y colectivamente los modelos de masculinidad tóxica y nociva; no podemos ser cómplices por silencio, indiferencia, acción u omisión; tenemos que romper los moldes de género; tenemos que reflexionar, conocer, reconocer y actuar en consecuencia.

En este escenario resultan muy importantes y clarificadores actos como el realizado ayer junto a Raúl Cordero, secretario general de la U.C. Sur y Miguel Periáñez, secretario general de la Federación de Servicios de CCOO de Madrid, bajo la moderación de Pilar Morales, secretaria de Mujeres.

El feminismo y todas sus luchas, con el feminicidio a la cabeza, no tienen marcha atrás. La posibilidad de un nuevo Gobierno de progreso abre la esperanza para dotar a este país de medios económicos y humanos para combatirlo. Entretanto no está de más que repitamos la máxima de María de Maeztu, “soy feminista, me avergonzaría no serlo”.

Jaime Cedrún
Secretario general de CCOO de Madrid

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.