La línea que separa a la presidenta regional y al líder nacional se hizo más que evidente en la clausura del XIV Congreso Regional. En el auditorio del Palacio Municipal de Congresos del Campo de las Naciones, Aguirre defendió el papel central del PP de Madrid en la estructura de la formación, recalcando que tiene "propuestas atractivas, modernas y eficaces" como las
aprobadas en sus ponencias para relanzar al PP. Recetas con las que ha logrado que Madrid sea "una de las primeras regiones europeas en prosperidad, libertad, cultura y calidad de vida" y con las que se pretende seguir en esa senda.
Aviso del líder del partido
Rajoy vio como Aguirre recalcaba que "el relativismo moral se ha acabado". "Estamos
en plena forma ideológica. Vamos a dar todos los debates y los vamos a ganar porque nuestros valores son mejores que los de nuestros adversarios y nuestros principios son compartidos por la mayoría de los españoles", sentenció la presidenta en referencia al aborto, la eutanasia o la memoria histórica y las víctimas del franquismo.
Ante esta declaración de intenciones, el líder del PP concedió a Aguirre que ha sido reelegida por abrumadora mayoría "porque los militantes lo han querido", de la misma manera que él recibió el respaldo de todo el partido y salió como ganador del congreso de Valencia. El mismo 'recado' le mandó Gallardón: "Tienes lo que te mereces". Así, y reconociendo el valor del trabajo de su compañera de partido, Rajoy aclaró que todos esos logros "ya pasaron, y ahora hay que estar en la calle para tener más apoyo popular en las próximas elecciones".

Esa apertura o moderación es la que no casa el planteamiento de Esperanza Aguirre, que propone un PP "liberal, reformista y abierto" que defienda sin complejos -como proclamó con su "no me resigno" durante la crisis previa al congreso de Valencia- "los valores tradicionales del PP: la libertad y la defensa de España".
Mensajes a Rajoy
Aguirre y Rajoy se cruzaron mensajes durante todo el congreso. El sábado, los primeros espadas del político gallego (Cospedal, Mato, González Pons y Soraya Sáez de Santamaría) dieron peso al cónclave madrileño con su presencia. Elogiaron a Esperanza Aguirre y reclamaron unidad para afrontar el futuro, pero eso no hizo que Rajoy se sintiese más cómodo cuando este sábado entró en el auditorio del Palacio de Congresos.
Allí le esperaban 2.500 compromisarios a favor de la presidenta y una ejecutiva del PP de Madrid
totalmente "aguirrista" y cribada de partidarios de Rajoy. Alfredo Prada no está, los concejales próximos a Gallardón han salido y Manuel Lamela vuelve bajo el amparo de la dirigente popular. José María Aznar se excusó incluso por no acudir a reconocer el éxito de Aguirre al estar de viaje, pero dos pesos pesados del que fue su gabinete, Rodrigo Rato y Francisco Álvarez Cascos, sí se adhirieron a la causa de la presidenta.

La corriente triunfal instaurada en el congreso madrileño no fue atenuada ni por los discursos favorables al líder nacional y contra el PSOE de sus presidentes autonómicos más próximos: Francisco Camps (PP Valencia), Carlos Floriano (PP Extremadura), Rosa Estarás (Baleares) o Alberto Nuñez Feijoo. Alberto Ruiz-Gallardón, que pasó sólo con Manuel Cobo la mayor parte del cónclave, tampoco logró restar aplausos a Aguirre a pesar de todos los intentos por dar una imagen de unidad.
Incluso la iniciativa de utilizar música para presentar a cada asistente -idea que partió del jefe de gabinete de Rajoy, Jorge Moragas-
corrió a favor de Aguirre. Gallardón fue recibido con el tema de ABBA 'The winner takes it all' ("El ganador se lo lleva todo"), mientras que Aguirre entró el el Palacio con el tema 'Don't bother', de Shakira, que habla de una mujer estilizada, que ha estudiado en la escuela privada, que habla francés perfectamente y que tiene los amigos perfectos.
Unidad contra el PSOE y la crisis
En lo que sí hubo unidad fue en el duro discurso contra el PSOE y José Luis Rodríguez Zapatero. Rajoy y Aguirre recalcaron que el Gobierno del PSOE es un gobierno "incapaz", que se ha convertido "en
parte esencial de los problemas de España" por "engañar" a los ciudadanos negando la crisis primero, tirando "cortinas de humo" y no actuando después."De la crisis se puede salir, pero para eso hay que tener ideas, coraje, valentía y determinación y eso aquí no lo hay", recalcó Rajoy, mientras que Aguirre apuntilló que "España necesita más que nunca al PP".
Ahora bien, si alguien levantó y se ganó la mayor ovación del auditorio fue Pablo Casado, presidente de Nuevas Generaciones de Madrid. El
político palentino aseguró que el PSOE "nos manipula desde que nacemos hasta que morimos, como con la eutanasia o la ley del aborto". "¿Cómo van a ser los jóvenes del PSOE? ¡Sí son unos 'carcas'! Están todo el día con la fosa y la guerra del abuelo e idolatran a asesinos como el Che Guevara en lugar de a auténticos héroes, como Miguel Ángel Blanco", sentenció ante un público entregado del que le llovieron multitud de felicitaciones.
Casado pidió por todo ello, defendió que
los jóvenes "son del PP" y propuso para ellos eliminar del IRPF para los mileuristas y el salario mínimo, la flexibilización del mercado laboral y la revisión del sistema de pensiones.