El pequeño comercio afirma estar al borde de la quiebra
Por MDO
miércoles 09 de julio de 2008, 00:00h
Actualizado: 10/07/2008 11:40h
La Confederación de Empresarios Minoristas, Autónomos y de Servicios de la Comunidad de Madrid (CECOMA) ha advertido de la situación crítica en la que se encuentra el pequeño comercio madrileño que en los seis primeros meses del año ha sufrido un espectacular descenso de las ventas que ha puesto a muchos empresarios al borde de la quiebra.
La mala coyuntura económica se está dejando sentir en todos los sectores, aunque en el ámbito del pescado, el calzado y el mueble la tesitura está siendo especialmente dura, según explican a CECOMA desde las propias asociaciones sectoriales.
Uno de los sectores más afectados es el del mueble, según la Asociación de Empresarios de Muebles de la Comunidad de Madrid (ASEMCOM) donde el descenso de las ventas se estima entre el 35 y el 40 por ciento respecto a 2007, año que, por otra parte, tampoco fue bueno. El problema según los comerciantes radica en que la compra de este tipo de productos no está dentro de las prioridades de la economía familiar y es un gasto aplazable en tiempos de crisis. La situación ha hecho saltar las alarmas en las pequeñas y medianas empresas llevando a muchas de ellas al cierre de puntos de ventas o de la empresa entera. Las menos afectadas están siendo las empresas familiares, en las que no hay que pagar gastos de alquiler y apenas tienen gastos de mano de obra.
Electrodomésticos y alimentación
En el sector de los electrodomésticos, los datos no son mejores. Desde la Asociación de Comerciantes de Electrodomésticos (ACEMA) aseguran que la caída de las ventas, en lo que va de año ronda el 15 por ciento en la gama blanca y una cifra muy similar en la gama marrón. Además prevén que la situación empeorará después del verano.
En alimentación, el sector más afectado ha sido el del pescado, ya que la crisis que soporta el país se ha unido a las huelgas de transportistas y de pescadores. Según explican desde la Asociación de Empresarios Detallistas de Pescados y Productos Congelados de la Comunidad de Madrid (ADEPESCA), estos seis primeros meses del año las ventas han caído entre un 10 y un 12 por ciento respecto a 2007, lo que ha puesto en serias dificultades al sector. Pero si hasta mayo la situación fue complicada, en junio la caída fue “brutal” y se registró un descenso en las ventas de entre un 20 y un 25 por ciento respecto al mismo mes de 2007.
La mala coyuntura también se ha hecho sentir en los supermercados. Desde la Asociación Madrileña de Empresarios de Alimentación y Distribución (LA ÚNICA) aseguran que la subida del precio de los alimentos ha cambiado los hábitos de compra de los consumidores. En los últimos meses han aumentado las ventas de las marcas blancas o marcas de distribución ya que los compradores se están decantando por el producto más barato. Además, perciben que los consumidores están dejando a un lado los productos que se compran por impulso (bombones, chicles…) y las “delicatesen”.
Según explican responsables de LA ÚNICA el aumento del precio de los alimentos ha obligado a los supermercados ha disminuir el margen de beneficio en casi el 1 por ciento. Esto deja a los empresarios que se dedican a la distribución alimentaria en una situación peligrosa, ya que el margen de beneficio habitual se sitúa entre el 1 y el 2,5 por ciento. Así, hay muchos establecimientos que han cerrado o se están planteando el cierre, sobre todo los más pequeños, o los peor ubicados. La estabilidad en las ventas llega de mano de las carnicerías, donde durante los seis primeros meses del año el volumen de venta ha permanecido en los niveles habituales, sin experimentar grandes descensos, según informan desde la Federación Madrileña de Detallistas de la Carne (FEDECARNE).
Textil y calzado
En el ámbito textil, las consecuencias de la crisis se están dejando notar desde la semana posterior al día de Reyes. Los pequeños comerciantes aseguran que las ventas han disminuido entre un 45 y un 50 por ciento en los seis primeros meses del año. Las rebajas no son suficientes para solucionar el problema ya que, según explican los empresarios, hay poca afluencia de público en los establecimientos.
Los comerciantes de calzado tampoco barajan buenas cifras, aunque la primera semana de rebajas está paliando, en parte, la situación. Desde la Asociación de Comerciantes de Calzado de Madrid y Provincia (ACC) reconocen que en el mes de mayo, que suele ser especialmente bueno por el aumento del número de bodas y comuniones, las ventas sufrieron un descalabro que supera ampliamente el 50 por ciento con respecto al mismo mes de 2007, debido a las abundantes lluvias. Esto ha originado el aumento notable de la morosidad. Desde ACC aseguran tener serias dificultades para pagar a sus trabajadores y que tampoco pueden asumir los gastos del despido de la plantilla.