Cuando el Summa 112 recibe una llamada por una emergencia sanitaria, se pone en marcha una cadena de profesionales en la que cada segundo cuenta.
El proceso arranca en el Centro Coordinador, donde se reciben las llamadas ciudadanas de urgencia y emergencia sanitaria. En una primera fase, se recogen los datos esenciales del incidente, como el lugar exacto, un teléfono de contacto y los datos de filiación del paciente.
Con esa información, el personal realiza una primera priorización del caso y, según la gravedad, la llamada puede pasar a personal médico o de enfermería. Si ya se clasifica como una emergencia, se moviliza un recurso de forma inmediata.
A partir de ahí, el Centro Coordinador localiza y asigna el recurso móvil más adecuado y más cercano, transmitiendo a la unidad todos los datos del aviso y manteniendo el contacto continuo con los equipos asistenciales.
En ese centro también se monitoriza la ubicación de los recursos del Summa 112 para optimizar la respuesta. Además, los datos oficiales del servicio reflejan el volumen de actividad del sistema, con más de 1,12 millones de llamadas atendidas en 2024, una media de 3.069 al día.