Emilio Martínez Lázaro dirigió en el año 2004 la película El otro lado de la cama, con guion de David Serrano. Aquella amable comedia, con un reparto estelar, fue uno de los éxitos de taquilla del cine español. Tanto que, tres años más tarde, tuvo una secuela: Los dos lados de la cama, prácticamente con el mismo equipo. A partir de esos estrenos, el nombre de David Serrano comenzó a subir como la espuma.
Para entonces ya se había estrenado la adaptación para el teatro, estrenada en el Amaya madrileño con dirección escénica de Roberto Santiago y musical de Coque Malla. Permaneció varios meses en cartel. En 2014 se hizo una revisión más modesta, dirigida por José Manuel Pardo con participación del desaparecido Alex Casademunt. Circuló por varios teatros durante unos meses.
Esta temporada, veintidós años después del estreno de la primera película, El otro lado de la cama aterriza en el Nuevo Teatro Alcalá con producción de Artículos de Conya (Mer Román). Esta empresa, que ya produjo en el mismo escenario ¿Quieres pecar conmigo? , gestiona a su vez el Eixample Teatre de Barcelona. En esta nueva aventura ha apostado por la capital de Espala para el estreno absoluto.
Como han pasado más de veinte años, la historia ha necesitado algunos retoques, siempre con el visto bueno del creador, David Serrano. “Serrano ha sido muy generoso permitiéndonos -dice Mer Román- utilizar lo que quisiéramos de las dos películas. Así que hemos cogido lo mejor de la primera y hacemos un guiño a la segunda”. Básicamente se han actualizado situaciones que ya no tienen nada que ver con el pasado o se han cambiado chistes que, con el nuevo… ya no serían considerados políticamente correctos. La adaptación ha corrido a cargo de Borja Rabanal. El veterano Joan Olivé ha sido el director, compaginando su participación en la gira de Mamma mia!
“Nosotros hemos querido hacer -afirma Olivé- una comedia con canciones. Por eso cada una de ellas está elegida para provocar una broma con lo que está pasando en ese momento en la escena. A veces, comienza a sonar una y por su letra el público ya se ríe encontrando la relación con los personajes. Sobre todo lo que tenemos aquí son actores de comedia capaces de cantar. Ha resultado que todos somos auténticos seguidores de la historia de estas parejas, así que hemos partido de una base muy personal, de nuestros gustos y del trabajo de arreglistas y compositores. Pero el teatro y el cine trabajan en dos códigos distintos. A partir de la película, que estaba muy bien hecha, nosotros nos hemos permitido jugar. Hemos utilizado muchas de las canciones que suenan en la película y hemos introducido alguna nueva”.
Cinco actrices y tres actores se reparten las representaciones. Ellas son Ariana Bruguera, Ana Villar, Nuria Herrero, María Petri y Mónica Macter. Ellos: Agustín Otón, Ricky Mata y Adrià Olay.
En el escenario, como no podía ser de otra manera, una gran cama es la otra gran protagonista de estos amores cruzados, divertidos, que se ganan la complicidad de los espectadores con un repertorio musical de temas españoles que resulta inevitable tararear junto a los intérpretes.