La Sala 1 de Exposiciones del Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque acoge hasta el 21 de junio la exposición 'Eduardo Chillida. Soñar el espacio', una revisión rigurosa de la trayectoria de uno de los escultores fundamentales del siglo XX. La muestra, inaugurada por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, junto a la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, reúne 102 piezas que permiten recorrer con amplitud el universo plástico del artista.
Organizada por el Ayuntamiento de Madrid y la Fundación Ibercaja, con el apoyo de la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce, esta exposición clausura la programación conmemorativa del centenario del nacimiento del escultor guipuzcoano y devuelve a Madrid una gran exposición dedicada a su obra veinticinco años después de la última celebrada en la ciudad, subrayando el vínculo formativo que el artista mantuvo con la capital, donde estudió la carrera de Arquitectura.
Un recorrido integral por su lenguaje plástico
El itinerario de esta muestra combina esculturas, obra gráfica, dibujos, collages y retratos, configurando una lectura transversal de su pensamiento artístico. Una sección significativa está dedicada a piezas de pequeño formato, de carácter introspectivo, realizadas en yeso, alabastro, madera, hierro forjado, hormigón armado o tierra chamota. Estas obras establecen una relación directa con el espectador y condensan la investigación de Chillida sobre la tensión entre masa y vacío.
La obra gráfica ocupa un lugar central en el conjunto expositivo. A través de grabados y dibujos ejecutados en tinta, carbón o sanguina, se aprecia la evolución de su lenguaje. Algunos trabajos representan manos abiertas o entrelazadas, una constante iconográfica que sintetiza su reflexión sobre el volumen, el espacio y la energía del trabajo.
El recorrido incorpora también retratos de su esposa e hijos, junto a varios autorretratos. Se suman collages elaborados con papeles rasgados y cortados y la serie 'Gravitaciones', iniciada en 1985, en la que el artista introduce una tercera dimensión con sus recortes, en estrecha correspondencia con su práctica escultórica.
Nacido en San Sebastián en 1924, Chillida desarrolló una obra profundamente vinculada a su entorno y a materiales como el hierro, el acero, la piedra o el hormigón. Su investigación sobre la relación entre espacio y materia dio lugar a destacadas intervenciones como el emblemático Peine del Viento, en la costa cantábrica.
Su legado permanece vivo en Chillida Leku, institución dedicada a preservar y difundir su obra y su pensamiento. La exposición en Conde Duque reafirma la vigencia de un artista referencia esencial en la cultura contemporánea.