La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha las obras para el traslado del Museo Picasso de la colección Eugenio Arias, actualmente ubicado en el sótano del Ayuntamiento de Buitrago del Lozoya, a un nuevo edificio situado en la misma plaza. El espacio museístico, que recibe en torno a 40.000 visitantes al año, será reubicado en unas instalaciones más amplias y adaptadas a los criterios museológicos actuales. El inicio del proyecto ha sido visitado por el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, y el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Mariano de Paco Serrano.
Durante la visita, García Martín subrayó el papel estratégico de esta actuación dentro de la Sierra Norte y afirmó que “el nuevo Museo Picasso pretende ayudar al desarrollo de esta región y es una de las once grandes inversiones supramunicipales que desde el Gobierno autonómico se va a acometer en la Sierra Norte de Madrid”. En este sentido, destacó que “estamos destinando más recursos que nunca para que cualquier rincón de la Comunidad sea un lugar atractivo para vivir, para formar una familia, para trabajar, para emprender, para estudiar o para visitar”.
“El nuevo Museo Picasso pretende ayudar al desarrollo de esta región"
Por su parte, De Paco Serrano puso el acento en el origen del museo, que, según recordó, “tiene su origen en la entrañable amistad que compartieron Pablo Picasso y Eugenio Arias”, el barbero del artista. El pintor malagueño le regaló a Arias una colección de dibujos, estampas, cerámicas y otras piezas que dieron lugar al primer museo creado e inaugurado por la Comunidad de Madrid, el 5 de marzo de 1985. En palabras del consejero, “convertir un museo creado en el siglo XX en un museo del siglo XXI al servicio de la sociedad y su desarrollo local y regional” constituye un “magnífico desafío”.
La actuación cuenta con una inversión de 3,5 millones de euros, financiada a través del Programa de Inversión Regional (PIR) 2022/26 y gestionada por la empresa pública Planifica Madrid. El plazo de ejecución previsto es de 15 meses. El nuevo museo dispondrá de cerca de 398 metros cuadrados de superficie útil, distribuidos en dos plantas y un espacio bajo cubierta destinado a instalaciones. El proyecto conservará la volumetría original del edificio y los muros de cerramiento, incluida la fachada, que será restaurada para recuperar su valor artístico.
La rehabilitación será integral y permitirá regularizar los huecos de la fachada y reconstruir la cubierta original de madera y teja cerámica, que quedará parcialmente vista en el interior. Además, se eliminará parte del bajo cubierta para generar una sala expositiva de mayor altura. También se recuperarán elementos originales como cornisas, canecillos y la cerrajería exterior.
Una colección de 75 obras

Una vez finalizadas las obras, el edificio albergará la colección que Picasso legó a Eugenio Arias, quien posteriormente la donó a la Diputación de Madrid con el deseo expreso de que se expusiera en su municipio natal. El conjunto está formado por 75 obras de diversa naturaleza, entre ellas dibujos, obra gráfica, cerámicas, un pirograbado y un cagafierro, además de libros dedicados por el artista, carteles de exposiciones y ocho piezas de cerámica procedentes de otra colección. A ello se suman otras obras aportadas por Arias, como fotografías de André Villers y un busto de Picasso realizado por F. Aguilar.
El proyecto museográfico mantiene el discurso expositivo actual, pero reorganiza el espacio para una mejor implantación de las piezas. Incluye el diseño de mobiliario específico, vitrinas, paneles explicativos y todos los elementos necesarios para completar la exhibición.
En la planta baja se concentrarán los espacios de acceso y servicios, como el vestíbulo, el mostrador de atención al público, taquillas, oficina, taller, almacén, sala polivalente y zonas de personal. El garaje anexo será demolido para crear un nuevo acceso con cortavientos y una cabina de control y seguridad. La planta superior se destinará íntegramente a la exposición permanente, con un espacio diáfano y flexible que permitirá adaptar el recorrido a las obras y a futuros contenidos mediante vitrinas modulares y divisiones efímeras.
La sala contará con condiciones ambientales estables, sin luz natural directa, lo que favorecerá la conservación de las piezas, y al final del recorrido se habilitará un espacio para la proyección de un vídeo explicativo sobre el museo y su colección.