Cuchillos de grandes dimensiones, hachas y otras armas blancas más discretas, como navajas o incluso cinturones que ocultan elementos punzantes, figuran entre las armas incautadas por la Policía Municipal de Madrid durante la campaña de seguridad de Navidad. Un periodo en el que 45 personas han resultado heridas como consecuencia de agresiones con este tipo de armas y al menos dos han perdido la vida, unas cifras que, según reconoció la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, generan una "honda preocupación" en el Ayuntamiento. Pese a que el dispositivo especial desplegado durante las fiestas se ha saldado con un balance global positivo y sin incidentes graves en los grandes eventos, el operativo ha vuelto a evidenciar una tendencia inquietante: el aumento de la presencia y el uso de armas blancas en las calles, en especial en distritos del sur de la capital como Villaverde y Carabanchel, donde, según fuentes policiales, se ha detectado un incremento de este tipo de intervenciones.
Durante el balance del operativo navideño, presentado en la Jefatura de la Policía Municipal, la vicealcaldesa de Madrid y delegada del área de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha explicado que desde el inicio del dispositivo, el pasado 22 de noviembre, se han incautado un total de 241 armas, mayoritariamente armas blancas. La cifra supone un incremento "muy notable respecto a la campaña del año anterior" y refleja, según el Ayuntamiento, un problema que ya no puede considerarse puntual. La mitad de estas armas fueron intervenidas en una actuación conjunta con la Guardia Civil, dentro de la denominada campaña 'Azul y Verde', desarrollada a finales de noviembre y principios de diciembre, y que incluyó una inspección en una armería del distrito de Carabanchel donde se requisaron hasta 108 armas, entre ellas machetes, navajas y otros objetos especialmente peligrosos.
El resto de las incautaciones se produjo en actuaciones policiales ordinarias en la vía pública a lo largo de las fiestas, en un contexto marcado por una elevada afluencia de personas en la ciudad. Entre 430 y 800 agentes de la Policía Municipal reforzaron diariamente el dispositivo habitual, especialmente en los días de mayor concentración, como Nochevieja, la Cabalgata de Reyes o el encendido de las luces navideñas. A pesar de la normalidad general, la vicealcaldesa reconoció la "honda preocupación" del Consistorio por las reyertas y agresiones con arma blanca registradas en distintos puntos de la ciudad, que se han saldado con 45 personas heridas desde el inicio de la campaña.
Uno de los episodios más recientes ha tenido lugar en el distrito de Carabanchel y ha dejado a dos hombres jóvenes heridos de gravedad por arma blanca en un presunto conflicto ocurrido en el ámbito doméstico, un suceso que está siendo investigado por la Policía Nacional.
Según ha explicado Sanz, muchos de estos episodios no están directamente vinculados a bandas juveniles, aunque este fenómeno sigue presente y requiere una vigilancia constante, sino a conflictos personales o familiares que derivan en agresiones con armas blancas. No obstante, la vicealcaldesa ha insistido en que ambos problemas deben abordarse de forma paralela y con planes específicos. "La situación de las armas blancas no solo no ha mejorado, sino que ha empeorado", ha afirmado, reclamando una respuesta urgente por parte del Gobierno central.
En este sentido, el Ayuntamiento de Madrid ha vuelto a exigir a la Delegación del Gobierno un endurecimiento de la legislación vigente, tanto en lo relativo a la tenencia y uso de armas blancas como en los casos de multirreincidencia. Desde el Consistorio consideran que muchas actuaciones policiales se ven frustradas por un marco normativo que no disuade lo suficiente y que permite que los mismos infractores sean detenidos reiteradamente sin consecuencias penales efectivas. Junto a las reformas legales, Sanz ha reclamado más medios y mayor presencia policial del Estado en los barrios más afectados.
Instalación de cámaras de seguridad
Otra de las medidas destacadas por el Ayuntamiento es la instalación de cámaras de videovigilancia en puntos considerados conflictivos. La vicealcaldesa ha defendido su eficacia tanto como elemento disuasorio como herramienta clave para el esclarecimiento de delitos. En este contexto, ha recordado que ya se han instalado cámaras en zonas como Pradolongo, Parque Calero o la calle Cullera, y ha anunciado nuevos proyectos en plazas y áreas sensibles como Oporto, en Carabanchel, además de ampliaciones en Azca y Tirso de Molina o la instalación de cámaras en la remodelación de la plaza Jacinto Benavente. Según Sanz, las demandas de estas imágenes por parte las fuerzas de seguridad demuestran su utilidad en la lucha contra la delincuencia.
Pese a la preocupación por el aumento de las armas blancas, el balance global del dispositivo de Navidad ha sido calificado como positivo. SAMUR-Protección Civil realizó más de 600 asistencias, en su mayoría por mareos, caídas o incidencias leves, mientras que el Cuerpo de Bomberos mantuvo una actividad similar a la de otros periodos del año, con retenes preventivos en los principales eventos festivos. La Policía Municipal, además, llevó a cabo miles de controles de alcoholemia y drogas, inspecciones en locales de ocio y actuaciones contra el botellón, la venta ambulante ilegal y el uso de pirotecnia, así como la incautación de juguetes que no cumplen con la normativa.