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María Jesús Galindo, enfermera del Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón
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María Jesús Galindo, enfermera del Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón (Foto: Hospital Gregorio Marañón)

Madrileños de guardia: así se vive el Año Nuevo en servicios esenciales

Por Carlota Vergara
jueves 01 de enero de 2026, 09:00h
Actualizado: 07/01/2026 14:47h

El 1 de enero Madrid se despierta con calles medio vacías, persianas bajadas y un silencio extraño en una ciudad acostumbrada al barullo y al ruido de miles de personas. Sin embargo, el funcionamiento de la capital está garantizado gracias a algunos trabajadores que arriman el hombro para que todo siga en movimiento cuando el calendario se reinicia. Sanitarios, conductores de transporte público, policías y profesionales de la información no entienden de festivos y para ellos este primer día del año es una jornada laboral más, aunque marcada por la ausencia de las rutinas habituales. En los centros sanitarios, el transporte público, las comisarías o las redacciones el Año Nuevo se vive de otra manera. No hay campanadas acompañadas de familiares, ni sobremesas demasiado extendidas.

Al cuidado de la salud

En el Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón, el 1 de enero no es un día cualquiera, aunque se parezca mucho a otros. María Jesús Galindo, enfermera con más de 15 años de experiencia, conoce bien cómo se vive el cambio de año en uno de los centros sanitarios más importantes de la capital. La enfermera ha trabajado muchas Nocheviejas, también muchos primeros de enero y su testimonio refleja una fuerte vocación y una realidad que forma parte de su profesión desde el inicio. “Son días en los que faltamos en la mesa pero aunque no podemos estar con los nuestros, ayudamos a gente que podría necesitar nuestra ayuda”, comenta a Madridiario la sanitaria.

Galindo explica cómo se adaptan estos días festivos al ritmo del hospital. Celebraciones compartidas entre sanitarios, con comida llevada de casa y uvas si el trabajo lo permite. “Lo que solemos hacer durante estos días es llevarnos un poquito de comida cada uno. Nos reunimos en una sala con la comida que tenemos los máximos compañeros que podamos”, relata. Aún así, esta trabajadora esencial matiza que esta conmemoración siempre está condicionada por “el trabajo que haya”.

“Aunque no podemos estar con los nuestros, ayudamos a gente que podría necesitar nuestra ayuda”

Sobre la dinámica de Urgencias en esta época, la sanitaria destaca ciertas anomalías con respecto al resto de días del año. “Hay menos pacientes crónicos, pero aumentan las patologías por excesos en el consumo de alcohol y comida”, resume.

Empezar el año al volante

Durante la madrugada, en las primeras horas del año, no han faltado los búhos circulando por la ciudad para dar servicio a quienes celebraban por las calles la Nochevieja. A primera hora del 1 de enero, cuando muchos madrileños aún siguen durmiendo tras una de las noches más largas del año, los autobuses del servicio diurno de la EMT recorren la ciudad, aunque con menos pasajeros de lo habitual.

Autobús circulando por Madrid (Foto: EMT Madrid)

Al volante de uno de estos vehículos está Juan Antonio Esteban, conductor de la empresa municipal. Esteban reconoce afrontar esta jornada con la aceptación de un trabajo que no se detiene aunque la define como “condicionante”.

El conductor asegura que, a pesar de no poder celebrar el primer día del año en familia, él mantiene algunas tradiciones propias. “Salgo a correr por la mañana”, ha contado a este digital el trabajador del Ayuntamiento.

Las noticias no descansan

Otro de los sectores que no descansa es el del periodismo. En la radio, los boletines informativos se reducen, la actualidad es más escasa que el resto de días del año y la audiencia previsiblemente es más baja. Aún así, alguien tiene que contar lo que ocurre.

Flor Carazo es periodista en Onda Madrid y la encargada de dar los boletines informativos hoy por la mañana. Para ella, trabajar el primer día del año no supone un sacrificio especial, la profesión periodística, explica, tiene estas exigencias. “Lo llevo bien aunque por las mañanas a primera hora sólo estamos el técnico y yo”, ha destacado. “Para mí no supone ningún sacrificio. Es un día más normal”, confiesa.

Micrófonos de Onda Madrid (Foto: Chema Barroso)

La información es escasa, algunos temas se repiten y las cobertura sobre todo abordan balances, sucesos puntuales y servicios municipales como la limpieza tras las fiestas. “La información es muy poquita”, señala Carazo. Además, la programación se adapta a esta jornada festiva, con menos informativos, programas más distendidos y boletines breves.

La noche más larga también se patrulla

Para la Policía Municipal de Madrid, el 1 de enero es una de las jornadas más complejas del año. Antonio Mendibre, agente del Cuerpo local, asegura que trabajar en Año Nuevo forma parte de la normalidad de una profesión que tampoco entiende de festivos. “Como policía sabemos desde el primer día que hay fechas en las que nos toca estar trabajando mientras el resto descansa”, expone.

“Cuesta salir de casa pero una vez que ya estás aquí, ya es un día normal de trabajo”

Mendibre ha trabajado numerosas Nocheviejas y primeros de enero, y reconoce que el sacrificio personal es inevitable. Aun así, señala que con el paso de los años ha aprendido a relativizarlo. “Cuesta salir de casa pero una vez que ya estás aquí, ya es un día normal de trabajo”, sostiene el agente.

Durante estas fechas, la ciudad presenta un aspecto muy diferente al habitual, “a la hora de cenar, el 31 por la noche, la ciudad se queda prácticamente vacía”. Sin embargo, tras las campanadas, la actividad se traslada a otros puntos. “Hay zonas concretas donde se concentra mucha gente y ahí es donde tenemos que estar más pendientes", subraya.

Dos agentes de la Policía Municipal patrullando (Foto: Policía Municipal de Madrid)

El dispositivo policial se refuerza de forma notable en puntos clave. Según Mendibre, en la noche de Fin de Año y durante el día 1 se movilizan más de 300 efectivos entre Policía Municipal, Samur y Bomberos sólo para gestionar el tránsito de personas en Sol. Los servicios más habituales están relacionados con peleas, intoxicaciones etílicas y accidentes. “El consumo de alcohol se nota mucho y eso genera situaciones que requieren nuestra intervención”, concluye el policía.

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