Lavapiés ha ganado un nuevo espacio para el ocio infantil tras la transformación de un área degradada situada en la confluencia de las calles Ministriles y Calvario, que hasta ahora era foco de conflictos y malos usos, como el consumo habitual de alcohol. El lugar se ha convertido en una zona estancial y de juegos infantiles destinada a los niños y niñas del barrio, una actuación impulsada por la Junta Municipal del distrito Centro en el marco de los Planes Integrales de Barrio (PIBA) del Ayuntamiento de Madrid.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha visitado este viernes la nueva zona infantil acompañada por el concejal de Centro, Carlos Segura, y por representantes vecinales. El proyecto, ejecutado por la Junta Municipal del distrito Centro y financiado por el área de Vicealcaldía, Portavoz, Seguridad y Emergencias, ha supuesto una inversión de 40.341 euros y ha permitido dotar al espacio de nueva pavimentación, arbolado, mobiliario urbano y una zona de juegos perimetrada con valla.
Desde el movimiento vecinal, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha valorado especialmente el cambio de uso del espacio. "Conseguimos acabar con un problema y conseguir un espacio para el disfrute de los niños de Lavapiés", han señalado desde la federación, subrayando que se trata de una intervención clave para mejorar la convivencia y el descanso familiar en una zona del distrito Centro.
Inma Sanz ha destacado que, aunque la inversión pueda parecer reducida si se compara con otras actuaciones en la ciudad, su impacto es muy significativo para el barrio. "Puede parecer una actuación menor, pero indudablemente ayuda y facilita la vida de los vecinos, que tienen especiales dificultades para encontrar espacios públicos de este tipo", ha afirmado la vicealcaldesa, quien ha puesto en valor la colaboración con las asociaciones vecinales en el diseño del proyecto.
La vicealcaldesa también se ha referido a las quejas vecinales por la presencia de personas sin hogar en el entorno y ha asegurado que, al tratarse ahora de un parque infantil, la Policía Municipal contará con mayor capacidad de actuación. "Esta recuperación permitirá un uso adecuado del espacio y aportará mayor tranquilidad a los vecinos", ha señalado.
Por su parte, Jorge Nacarino, presidente de la FRAVM, ha subrayado que este tipo de actuaciones "permiten que una zona que era de conflicto, con problemas de malos usos, se convierta en una zona infantil, pensada para las niñas y los niños de Lavapiés". En la misma línea, Manuel Osuna, representante de la Asociación Vecinal La Corrala, ha destacado que la experiencia de otros parques cercanos demuestra que "el barrio gana bastante" cuando se crean espacios pensados para la infancia. "Era una zona muy hostil. Lo que queremos es que los niños y niñas de Lavapiés, que cada vez son más, puedan jugar en su barrio", manifiesta Osuna.
Esta actuación se suma a otras intervenciones en el distrito dentro del programa PIBA, como la instalación de una nueva zona de juegos infantiles en la plaza de la Corrala y la retirada de un contenedor de tierra en la plaza de Arturo Barea que generaba problemas de insalubridad, con el objetivo de recuperar espacios públicos para el uso vecinal y mejorar la calidad de vida en Lavapiés.