La Asamblea de Madrid ha aprobado este jueves, por lectura única y con los votos favorables de PP y Vox, el reconocimiento oficial de IE Universidad Madrid como universidad privada independiente. El nuevo centro, que hasta ahora ha funcionado como sede adscrita a IE Universidad en Segovia, pasa a convertirse en una institución universitaria plena en la Comunidad de Madrid.
El consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, ha defendido el proyecto destacando que el IE se ha consolidado desde 2009 como “un referente internacional”. Según ha explicado, la nueva universidad ofrecerá 14 grados, 17 másteres, dos de ellos de investigación, y cuatro doctorados, con una previsión de más de 7.300 estudiantes en titulaciones oficiales. También ha subrayado su carácter internacional, con más del 70 por ciento de alumnado extranjero, y un plan de investigación que incluye la incorporación anual de 15 doctores acreditados y nuevos grupos en áreas como economía, finanzas, tecnología o urbanismo.
Viciana también ha recordado que el Gobierno regional ha llevado al Tribunal Supremo el decreto estatal que endurece los requisitos para crear universidades privadas, al entender que “invade competencias autonómicas” y “limita de manera injustificada la libertad de empresa”.
Del “efecto imán” de Madrid a la precariedad de la pública
El diputado de Vox José Antonio Fúster ha confirmado el apoyo de su grupo, al considerar que “toda institución que cumpla la ley y garantice calidad merece abrir sus puertas”. Sin embargo, ha alertado sobre el “desequilibrio territorial” que, a su juicio, ha generado que Madrid actúe como “isla de prosperidad” mientras otras regiones “pierden estudiantes, inversión y población”. También ha lamentado el impacto sobre Segovia, sede tradicional de IE Universidad.
Por el PSOE, Horacio Díez ha rechazado la tramitación por lectura única y ha acusado al Gobierno de Ayuso de “instrumentalizar” a IE en un momento en el que se debaten los Presupuestos y la universidad pública “está en huelga y en la calle” por los recortes. Díez ha defendido que su partido no está contra la universidad privada, sino contra “los centros de poca calidad” y la conversión de la educación en “un mercado desregulado”. Además, ha reclamado un modelo equilibrado y financiación urgente para modernizar infraestructuras y garantizar la igualdad de oportunidades.
Antonio Sánchez, diputado de Más Madrid, ha centrado su intervención en denunciar la falta de recursos de la universidad pública, mencionando “farolas que faltan en Somosaguas”, la retirada de amianto o “techos que se caen”. También ha comparado el coste por estudiante: entre 20.000 y 40.000 euros al año en IE frente a los 5.400 euros en la pública, “la inversión más baja del Estado”. Sánchez ha señalado que la calidad de las universidades públicas madrileñas “se sostiene sobre un Sísifo llamado profesor”, que cobra 2.200 euros de media con tasas de temporalidad “inasumibles”.
La decisión de la Asamblea ha reactivado el debate sobre hacia dónde debe orientarse el sistema universitario madrileño. Mientras PP y Vox reivindican la libertad educativa y la iniciativa privada, PSOE y Más Madrid han insistido en que la prioridad debe ser reforzar la universidad pública antes de seguir ampliando la red privada.