Parece inevitable que ante la proximidad de las fiestas navideñas y las consiguientes fiestas escolares, la cartelera escénica se transforme para adecuarla al público familiar. Y que en ella reaparezcan, un año detrás de otro, las historias clásicas asociadas a este tiempo. Sobre todo las que llevan la firma de Charles Dickens.
Van a coincidir durante las próximas semanas la versión musical de Oliver Twist y la adaptación para la escena de su Cuento de Navidad. El avaro señor Scrooge no descansa en paz desde 1843, cuando lo alumbró para la literatura el cuentista británico. Con un largo título original, que se resume como A Christmas Carol, en España se ha podido traducir como Canción o cuento de Navidad.
El señor Scrooge hace gala siempre de su avaricia, de su misantropía, de su carácter huraño, incapaz de responder a las muestras de afecto de quienes están a su alrededor. Se muestra hasta cruel con quienes le sirven, especialmente con su sirvienta. En una desapacible noche que, casualmente, es Nochebuena, el colérico señor recibe la visita de tres fantasmas: el del pasado, el del presente y el del futuro. Con ellos debe evocar momentos de la infancia y juventud en los que se reencuentra con personajes queridos que ya han desaparecido. Tras estas visitas, Scrooge despierta en su casa transformado en un hombre generoso.
La adaptación y dirección del montaje que llega a Madrid ha corrido a cargo de Triana Lorite mientras que David Bueno ha compuesto la música original del espectáculo, incorporando también a uno de los personajes.
El señor Scrooge es un personaje que permite a quienes lo interpretan jugar con un buen número de recursos caricaturescos. En esta ocasión es Antonio Albella quien le da vida. Casi desde la invención del cine, Scrooge ha sido llevado a la gran pantalla, con actores como Alec Guinness, Bill Murray, Jim Carrey y hasta las marionetas de Brian Henson. En Madrid, navidades anteriores, ha sido incorporado por Mariano Peña y Fernando Cayo.
Completan el reparto de la última entrega, la cantante y actriz Inés León, Javier del Arco, Belén Orihuela y Mario Patrón. La directora se ha tomado la licencia de transformar al niño que juega un papel importante en la transformación de Scrooge, en una niña. Para ese personaje cuentan con tres pequeñas intérpretes: Kayla Matondo, Antía Prieto y Noa Arranz.
Esta es una producción de Zoe Theatre dentro de su proyecto Cinco cuentos. La idea es llevar a escena cinco historias que han sobrevivido al paso del tiempo. Lo iniciaron con La Reina de la Nieves y el Cuento de Navidad, es el segundo montaje. En cartera tienen Momotaro, La Metamorfosis y El Aleph. Son espectáculos para todos los públicos, porque los grandes cuentos no pertenecen a una edad, sino a una sensibilidad. Niños y adultos comparten en ellos una misma revelación: la de reconocerse en las historias que el tiempo nunca ha podido olvidar.
Cuento de Navidad se representa en el teatro Maravillas hasta el 4 de enero con funciones vespertinas y horarios adecuados para el público familiar.