El
Ayuntamiento de Madrid está valorando implantar controles aleatorios de alcohol y drogas a los conductores de la
Empresa Municipal de Transportes (EMT), siguiendo modelos similares a los que aplican Metro de Madrid o Renfe. La reflexión llega después de la reapertura judicial del caso del atropello mortal de un hombre de 88 años ocurrido en Carabanchel, en el que el conductor implicado circulaba bajo los efectos de cinco tipos de drogas, según confirmó el laboratorio.
El siniestro tuvo lugar el 12 de mayo en la calle Eugenia de Montijo. La víctima, que había cruzado cuando el semáforo estaba en rojo para peatones, fue arrollada por un autobús de la línea 34. El conductor dio positivo en cocaína en el test indiciario realizado por la Policía Municipal, y posteriormente el laboratorio certificó la presencia de cocaína, THC y otros tres compuestos.
Tras el accidente, la EMT lo apartó del servicio y procedió a su despido, en línea con su política de "tolerancia cero". El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha explicado que el trabajador ya no forma parte de la empresa pública. "De carácter inmediato, ese conductor fue apartado del servicio, suspendido de empleo y sueldo y fue despedido y por tanto ese trabajador ya no forma parte de la Empresa Municipal de Transporte, porque entre otras cosas eso es incompatible con formar parte de la empresa municipal", ha apuntado.
El Ayuntamiento estudia nuevos controles preventivos
Carabante ha confirmado que actualmente la EMT ya realiza controles de alcohol y drogas, pero "únicamente" cuando se produce una incidencia. "Ese control del consumo de alcohol o cualquier otra sustancia ya se hace en la Empresa Municipal de Transporte. Se hace siempre que se produzca alguna incidencia", ha manifestado.
El Consistorio, no obstante, está dispuesto a evaluar un refuerzo de estos mecanismos. "Desde luego, vamos a valorar junto con los sindicatos si es posible hacer controles aleatorios de sustancias o de alcohol. En Metro y en Renfe, por ejemplo, los conductores tienen esos controles aleatorios que el servicio de medicina hace de manera aleatoria. La Empresa Municipal no lo tenemos, pero se hace cada vez que se produce una incidencia", ha confesado.
Carabante ha insistido en que la movilidad en transporte público continúa siendo segura: "La experiencia demuestra que es seguro moverse en transporte público. Y hay que lanzar un mensaje de tranquilidad y seguridad a todos los usuarios porque los controles que realizamos cuando hay algun tipo de incidencia reflejan que los conductores no están bajo los efectos del alcohol o cualquier otra sustancia".