La Policía Municipal de Madrid ha retirado 9.830 golosinas que estaban preparadas para su venta en el distrito de Usera con motivo de la celebración de Halloween.
Según ha informado el cuerpo policial a través de su cuenta oficial en X, la intervención se produjo durante una inspección a un establecimiento, donde los agentes detectaron varias irregularidades graves en los productos.
Entre las infracciones encontradas, las golosinas no cumplían con el etiquetado exigido por la normativa de la Unión Europea, carecían de procedencia acreditada y, en algunos casos, estaban caducadas desde hace más de un año.
Las autoridades han recordado la importancia de verificar el estado y el origen de los productos alimentarios, especialmente en fechas en las que aumenta la demanda de dulces, como Halloween, para garantizar la seguridad de los consumidores, especialmente de los más pequeños.
Por otro lado, la Policía Municipal recuerda en este día en el que muchos se divierten disfrazándose, hacerlo de agente de la Policía o la Guardia Civil y actuar como tal, simulando dirigir el tráfico o identificar a personas, se considera un delito.