El juicio contra el pedrasta de Serranillos del Valle, Antonio A. V., conocido como 'el Pelicot español' por presuntamente violar a las tres nietas de su pareja, y el otro procesado, Fernando O. V., ha quedado visto para sentencia tras la presentación de los informes finales. A pesar de un contundente audio en el que Antonio A. V. admitía los abusos ante su mujer, el principal acusado ha negado "rotundamente" haber tocado o drogado a las niñas.
La Fiscalía ha mantenido su solicitud de una pena de 70 años de prisión por delitos de abuso sexual, coacciones, exhibicionismo y abuso sexual a menor de 16 años. Por su parte, la acusación particular, ejercida por el letrado Alberto Martín, ha elevado su petición inicial de 72 años a casi cien años de cárcel tras introducir la agravante de alevosía, que se suma a las de parentesco, abuso de confianza y abuso de superioridad.
El abogado de la acusación particular ha adelantado que pedirá el ingreso en prisión inmediata de Antonio A. V. una vez haya sentencia debido al elevado riesgo de fuga y la gravedad de los delitos. El acusado estuvo dos años en prisión provisional antes de quedar en libertad bajo fianza por no solicitar las partes la prórroga de la medida.
El audio "obsesivo" frente a la negación
Durante el juicio, la Sala reprodujo un audio que Antonio A. V. envió a su mujer y abuela de las víctimas, donde reconocía parte de los hechos: "La acaricié. Me atraía y la toqué el pecho. Estaba obsesionado con ella. Es una droga la mierda ésta... La obsesión es en tocarla sus partes íntimas."
No obstante, en su interrogatorio, el acusado reconoció que la voz era suya, pero aseguró que "nunca" tocó a las niñas y que cuando envió la nota de voz "no se encontraba bien". Preguntado por la fiscal, que le recordó que una niña asevera que la agredió hasta en treinta ocasiones y que aparecieron restos de cocaína en el pelo de las menores, Antonio A. V. negó haberles dado batidos con droga y se ofendió: "Son mis nietas".
Testimonios y pruebas
Los hechos, presuntamente cometidos de forma continuada entre finales de 2020 y agosto de 2022, afectaron a las tres menores, que tenían 6, 8 y 10 años en el momento de los abusos. La Fiscalía sostiene que el acusado presuntamente suministraba zumos con drogas tóxicas para anular la voluntad de las niñas y que las disfrazaba, a veces de conejo o enfermeras.
La Sala exhibió las grabaciones de la prueba preconstituida en la que las niñas relatan que las agresiones se producían a diario y que les obligaba a tomar "zumos rosas que sabían fatal" y pastillas blancas que les hacían no recordar nada. Una prima de las víctimas, de 15 años, también compareció tras un biombo y relató un episodio que le hizo dejar de ir con Antonio A. V. por miedo.
El otro procesado, Fernando O. V., también negó toda implicación, desmintiendo ser amigo del principal acusado, haber ido con él y las menores, o haberles dado batidos. Negó también haber estado en la casa abandonada donde, según la fiscal, se producían presuntamente los tocamientos.
En la prueba pericial, se expuso un informe que indica que Antonio A. V. padece un trastorno cognitivo no determinado que implica una deficiencia estructural de la personalidad.