El alcalde de Madrid,
José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado este martes en el pleno municipal un
plan de actuación para reforzar la limpieza de la ciudad, después de que un informe técnico revelara un aumento del abandono indebido de residuos a pie de contenedor. "Hemos detectado conductas incívicas tanto de algunos ciudadanos como de parte del sector comercial", ha explicado el regidor, que ha atribuido a estas prácticas el "empeoramiento del estado de las calles" pese a la reducción de quejas vecinales.
Por ello, el Ayuntamiento incorporará durante tres meses a 300 operarios adicionales destinados a la limpieza en el entorno de los contenedores y pondrá en marcha brigadas de proximidad operativas las 24 horas para responder de forma rápida a incidencias trasladadas por las Juntas de Distrito o los propios vecinos. Estas unidades podrán movilizar recursos de limpieza, retirada de enseres o intervención del Servicio de Limpieza Urgente (Selur).
Además, el Consistorio intensificará la coordinación entre la Policía Municipal y los servicios de limpieza con el objetivo de reforzar la vigilancia y aumentar la eficacia sancionadora. También se desarrollarán campañas informativas en comercios y zonas residenciales para promover el cumplimiento de los horarios y normas de recogida, especialmente en el servicio 'puerta a puerta', obligatorio para los establecimientos que generan grandes volúmenes de residuos.
El informe municipal identifica Puente de Vallecas, Carabanchel, Usera y Villaverde como los distritos más afectados por el abandono de muebles y enseres, donde se concentra hasta el 90 por ciento de los casos detectados frente al 50 por ciento de la media de la ciudad. En muchos de ellos, los contenedores permanecen vacíos mientras los residuos se acumulan alrededor, sin que se avise a los servicios municipales ni se respeten los días de recogida programada.
Otra de las medidas previstas es el seguimiento específico de los contenedores vinculados a obras, para evitar el 'efecto llamada' que provoca el depósito de basuras domésticas en su entorno. El Ayuntamiento garantizará la retirada inmediata de estos recipientes una vez finalizados los trabajos.
Pese a los problemas detectados, Martínez-Almeida ha recordado que las quejas por limpieza se encuentran en mínimos históricos, con una caída del 51 por ciento desde 2018, y ha defendido el esfuerzo realizado desde 2021 con los nuevos contratos de limpieza. La inversión municipal se ha incrementado un 45 por ciento respecto a 2013, lo que ha permitido sumar casi 2.000 operarios y elevar el presupuesto por habitante de 59,6 a 86,3 euros.
El Consistorio destina más de 800 millones de euros anuales a los servicios de limpieza, que incluyen la recogida y transporte de residuos, el mantenimiento de contenedores y la limpieza de zonas verdes, parques y jardines. Entre las actuaciones más recientes figuran las patrullas antigrafiti del Selur y el servicio de limpieza interbloques, puestos en marcha en 2022 para reforzar la atención en zonas comunitarias hasta entonces desatendidas.
Con este nuevo plan, el Gobierno municipal busca revertir la sensación de suciedad en determinados barrios y promover un mayor civismo entre vecinos y comerciantes. "Madrid no está sucia, pero no está tan limpia como debería", ha resumido el regidor madrileño durante su intervención en Cibeles.
La decisión de elaborar este informe surgió el pasado mes de septiembre, cuando el propio Martínez-Almeida reconoció un aumento de la suciedad en las calles y encargó al área de Medio Ambiente un análisis detallado del estado de la limpieza en la capital. El estudio, coordinado por el delegado Borja Carabante y el responsable de Limpieza, José Antonio Martínez Páramo, confirmó un empeoramiento visible en distintos puntos de la ciudad, lo que ha llevado al Gobierno municipal a diseñar un plan de choque para revertir la situación y reforzar las tareas de mantenimiento diario.