La ciudad de Madrid ha rendido hoy un nuevo homenaje a Lina Morgan, una de las actrices más queridas de la comedia española, descubriendo una placa conmemorativa en la fachada del edificio donde residió sus últimos años, en la calle de Samaria, 12, en el distrito de Retiro.
El acto ha estado presidido por la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, quien ha destacado el profundo vínculo de la artista con la capital. “Lina Morgan fue una artista inmensa y también una madrileña muy querida. Esta placa rinde homenaje no solo a su talento y a su trayectoria, sino también al cariño y la alegría que llevó siempre a los escenarios y al corazón de Madrid”, ha señalado.
Durante la ceremonia se ha ofrecido una breve representación teatral inspirada en su carrera y se ha contado con la intervención de figuras cercanas a la artista como el padre Ángel, el productor teatral Jesús Cimarro y el periodista y biógrafo Jesús García Ors, quienes han recordado su legado artístico y humano.
Lina Morgan (1937–2015) fue un icono del teatro de revista, el cine y la televisión, conocida por títulos inolvidables como La tonta del bote, El último tranvía o Compuesta y sin novio. A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Ondas, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
Este tributo se suma al que ya le brindó la ciudad en 2022, cuando el Ayuntamiento de Madrid puso su nombre a la plazuela situada frente al teatro La Latina, del que fue propietaria y directora durante más de tres décadas, un espacio que, como ella misma, forma parte de la historia viva del teatro popular español.
Con este nuevo gesto, Madrid vuelve a recordar a una de sus artistas más entrañables, cuyo humor, carisma y generosidad siguen presentes en la memoria colectiva de varias generaciones.