Con las imágenes de los violentos incendios forestales registrados el pasado verano por toda la península aún en la retina, la primera mesa de debate en la segunda mitad de las XXIII Jornadas de Medio Ambiente organizadas por Madridiario ha versado en torno a las nuevas claves en la lucha contra el fuego. De un enfoque reactivo, una vez este se manifiesta o incluso se desboca, a otro más preventivo, trabajando en origen y con el foco sobre el adecuado mantenimiento de las masas forestales a fin de prevenir la excesiva acumulación de "combustible" natural.
En esta línea, la ingeniera de Montes y catedrática de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Montes, Forestal y del Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Madrid, Inés González Doncel, ha reivindicado el papel de su gremio, tantas veces "invisibilizado" o, en el peor de los casos, "silenciado", en materia de prevención contra incendios. "Represento a la parte invisible de la lucha contra los incendios forestales. Hacemos una labor silenciosa, callada, ignorada... Ellos -los cuerpos de bomberos y otros profesionales de las emergencias- se llevan la gloria mientras nosotros trabajamos en la sombra. ¿Por qué nadie nos conoce?", ha lamentado en la primera parte de su ponencia.
Entre las líneas maestras de su labor, González Doncel ha subrayado dos aspectos clave. Por un lado "promover la gestión de los bosques para que sean más resistentes, mas resilientes" frente al fuego. En la práctica, una invitación dirigida tanto a las administraciones públicas como a propietarios privados para un mejor mantenimiento de las masas forestales. El objetivo último, eliminar buena parte del "combustible" -árboles, matorrales, hojas...- que se acumula en los montes, dificultando la expansión de los incendios. Cuestión que trae además aparejada ventajas adicionales. Entre ellas, la generación de empleo en ámbitos rurales o la explotación y aprovechamiento de recursos naturales como la madera o el papel.
Por otro, combatir los "tópicos" que la experta no duda en tildar de "pensamiento Walt Disney": "Debemos combatir los tópicos de la educación ambiental próxima al pensamiento Walt Dinsey, en la que cortar un árbol o hacer un camino en el bosque parece un crimen". Y es que "un bosque bien tratado, con poco matorral, es mucho más resistente". Sin embargo, "falta gestión".
"Cortar un árbol parece un crímen"
"Los bosques son cada vez más grandes, más gordos. Cada año hay 20 o 25 millones de metros cúbicos más. Sobra madera y hay que cortar, pero la sociedad, excesivamente sensible, prefiere abrazarse a los árboles (...). Hay que cortar árboles y matorrales para proteger vidas y poblaciones. Lo primero son las personas, lo segundo las viviendas y lo tercero los bosques", ha aseverado a renglón seguido.
En el apartado de buenas prácticas, eso sí, la catedrática ha defendido la labor de las "ovejas bomberas" como "cortafuego" natural. Un método que, con el paso de los años se ha ido perdiendo por la falta de interés en profesiones como la ganadería extensiva y el pastoreo, pero que la Comunidad de Madrid continúa tratando de recuperar de la mano de incentivos y subvenciones.
Más allá de la prevención, cuando un incendio forestal se descontrola, es turno de la Unidad Militar de Emergencias (UME), un cuerpo especializado en emergencias de todo pelaje, integrado por profesionales del ejército de tierra, la armada y el aire y el espacio y que, en coordinación con los diferentes cuerpos de bomberos regionales, se desplaza cada año por todo el territorio nacional -y el extranjero- a fin de paliar las consecuencias de las grandes catástrofes, ya sean medioambientales o de cualquier otra índole.
"Nuestro principio irrenunciable es servir a España y proteger a los ciudadanos. Estamos preparados para intervenir de forma rápida y eficaz ante cualquier emergencia que pueda afectar a la población", ha garantizado el capitán de UME Julián Blanco Hernández, otro de los ponentes en la mesa. En suma, más de 700 intervenciones desde la creación de esta fuerza de respuesta "inmediata" en el año 2005.
Su prioridad, ha insistido a continuación, siempre "la seguridad de las personas": "Nuestro compromiso es el de servir y proteger. Cuando la población ve llegar los vehículos rojos de la UME no ve solamente soldados, sino tranquilidad, ayuda y esperanza. Estamos preparados para actuar ante todo tipo de emergencias. Incendios, inundaciones, terremotos... Apoyamos a las comunidades autónomas, que son las que suelen tener las competencias en estas materias, con personal adiestrado, motivado y acostumbrado a trabajar bajo presión".
En materia de extinción resultan además reseñables las innovaciones tecnológicas alcanzadas en los últimos años. Para muestra, el empleo de drones o nuevos líquidos "bloqueantes" del fuego. Es precisamente el caso de EcoFire, un producto español, 100 por ciento orgánico, ecológico, apto tanto para superficies como para el entorno y las personas y que, tras su aplicación en formato espray, crea una "capa carboxílica reflectaría del calor" que "corta la línea de fuego" -tanto urbana como forestal- por un periodo de entre 15 y 20 días.
"Cuando aplicamos el producto creamos una capa carboxílica que queda adherida a la superficie sobre la que lo pulvericemos evitando la conductividad térmica. También permite evitar el contacto entre la superficie y el oxígeno, de forma que cuando llegan las llamas estas se van rápidamente al suelo", ha explicado su creador, César Sallén.
La eficacia de EcoFire, testada tanto en laboratorio como en la práctica, de la mano de distintas administraciones públicas, cuerpos de bomberos y clientes particulares nacionales e internacionales.
La jornada ha podido seguirse por streaming en Madridiario y también en redes sociales bajo el hashtag #AñodelMedioAmbiente2026. El evento, organizado por Madridiario, está patrocinado por FCC, PreZero, Urbaser, Valoriza, SacyrAgua, Universidad Europea, Alsa, Iberdrola, Ros Roca, Voltio y Comunidad de Madrid. Asimismo, colaboran Diariocrítico y The Palace Hotel.