En su reunión de esta semana, el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha declarado el campamento militar La Peña, situado en Navalagamella, como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Zona Arqueológica.
Este sitio representa un ejemplo excepcional de arquitectura de campaña habitable utilizada en los frentes durante la Guerra Civil española entre 1936 y 1939. La fortificación, que se encuentra en el sureste del municipio, abarca siete parcelas rústicas destinadas a uso agrario y corresponde al tipo de construcción bélica de retaguardia, diseñada para detener cualquier ataque.
La prohibición de construir de manera continua, más susceptible a los ataques, impuesta por el bando sublevado desde 1937, llevó a una nueva modalidad de edificación en línea discontinua. Esta estrategia incluye islotes de resistencia ubicados en puntos estratégicos.

La contienda concluyó con el abandono del lugar, y no fue hasta el siglo XXI que comenzaron los trabajos arqueológicos. Estos han permitido identificar 35 edificios construidos con diversos materiales y técnicas, destacando entre ellos una capilla, que representa un caso único de un espacio abierto en campamentos militares. Además, la fortificación presenta características singulares como un edificio tipo hangar y una bóveda de media catenaria que alcanza los 20 metros.
Fundamental ha sido el campamento La Peña para realizar labores de documentación, protección y conservación de la arquitectura defensiva de la Guerra Civil, dado su notable interés arquitectónico, científico, artístico, paisajístico y educativo.