'Para contar mi historia' es el título de la exposición y del libro que la acompaña, inspirados en un poema del escritor palestino Refaat Alareer. Ambos proyectos buscan narrar la vida cotidiana del pueblo palestino más allá de las imágenes de horror que suelen dominar su representación mediática. La propuesta parte de una mirada íntima y colectiva: las fotografías familiares que los propios palestinos han ido depositando en el Palestinian Museum Digital Archive (PMDA), un archivo que resguarda casi veinte mil imágenes donadas por familias que han documentado su día a día desde finales del siglo XIX.
La muestra, comisariada por Pablo Llorca, reúne 120 fotografías seleccionadas del PMDA y abarca desde 1948, año de la Nakba —la expulsión de 700.000 palestinos de su tierra—, hasta la actualidad. Las imágenes, tomadas por autores en su mayoría no profesionales, revelan escenas de una vida cotidiana que persiste en medio del conflicto: ceremonias, escuelas, universidades, celebraciones, calles, espectáculos. Son testigos silenciosos de una sociedad que, pese a la violencia y el exilio, continúa construyendo su memoria y su identidad.
El proyecto destaca también por su dimensión documental y simbólica. El archivo del PMDA, formado gracias a la generosidad de las familias palestinas, constituye un esfuerzo por preservar la memoria colectiva frente a la destrucción sistemática no solo de vidas y edificios, sino también de documentos que testimonian la existencia misma de un pueblo.
Junto a la exposición, se publica un libro del mismo título, 'Para contar mi historia', que reúne textos y reflexiones de creadores y académicos comprometidos con Palestina: Dunia El-Habib, El Roto, Javier Codesal, Jorge Gimeno, Joss Dray, Juan José Millás, Luz Gómez, Manuel Olveira, Nasser Rabah y Pablo Llorca. El volumen se ofrece a cambio de un donativo, cuyos ingresos se destinarán a UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos.
Como complemento, se llevará a cabo el taller 'Reclaiming Layla', impartido por las artistas Darina Jabr y Sabreen Haj Ahmad, que propone reimaginar el clásico cuento de Caperucita Roja mediante ejercicios de escritura e ilustración, una invitación a reconstruir narrativas desde la perspectiva palestina.
La exposición podrá visitarse hasta el 12 de octubre en el Círculo de Bellas Artes ofreciendo un espacio de encuentro entre memoria, arte y resistencia cultural.