La Audiencia Provincial de Madrid ha iniciado este jueves el juicio contra Galin P., acusado de asesinar brutalmente a su pareja, de 29 años, y a su hija de 6, en noviembre de 2022 en Móstoles. La defensa del acusado, de origen búlgaro, ha solicitado que se le exima de responsabilidad penal alegando que actuó en un estado de enajenación mental en el momento del crimen.
El proceso ha comenzado con la selección del jurado popular y la presentación de los alegatos iniciales por parte de las partes. Mañana está prevista la declaración del acusado, quien se enfrenta a una petición de prisión permanente revisable por un doble delito de asesinato, según solicitan tanto el fiscal como la acusación particular.
Durante su intervención, la abogada de la familia de las víctimas ha reclamado justicia y ha pedido al jurado que tenga en cuenta la agravante de ensañamiento, al haberse producido un número desproporcionado de puñaladas: 30 a la mujer y 20 a la niña. Un nivel de violencia que, en palabras de la acusación, demuestra una intención especialmente cruel.
El fiscal ha señalado que Galin P. mantenía una actitud "controladora y agresiva" hacia su pareja, a quien llegó a agredir físicamente y a prohibirle asistir al gimnasio, "lugar al que acudía para fortalecerse ante el miedo que sentía".
Según el escrito de acusación, el crimen tuvo lugar sobre las 12 del mediodía del 6 de noviembre de 2022. El acusado se encontraba en el domicilio familiar junto a su pareja y su hija cuando, "con la única intención de acabar con sus vidas", cogió un cuchillo y se abalanzó sobre ambas, asestándoles múltiples cuchilladas hasta causarles la muerte.
La Delegación del Gobierno confirmó en su momento que no existían denuncias previas por malos tratos contra el acusado. Sin embargo, horas antes del crimen, Galin envió mensajes a varios conocidos avisando de lo que iba a hacer y de que tenía intención de suicidarse. Tras cometer el doble asesinato, intentó quitarse la vida, pero fue detenido en el mismo domicilio por agentes de la Policía Nacional, que accedieron tras recibir los avisos.
La Fiscalía subraya que la relación entre el acusado y la víctima estaba marcada por “la ausencia de valores comunes de respeto y convivencia”.
Durante los próximos días, el jurado popular escuchará la declaración del acusado, así como de testigos y peritos que valorarán su estado psicológico. La defensa intentará sostener la tesis de la enajenación mental, mientras que tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular insistirán en la premeditación, la brutalidad del acto y la plena consciencia del acusado al cometerlo.