Semanas atrás, con el Debate del Estado de la Región como escenario, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, anunciaba orgullosa la próxima reapertura de la polémica Línea 7B del suburbano madrileño a su paso por las localidades de San Fernando de Henares y Coslada.
Fiel reflejo del empeño de la Comunidad de Madrid por zanjar, de una vez por todas, esta brecha abierta -nunca mejor dicho, dada la casuística del asunto- al este de la capital es la inversión millonaria destinada a tal fin: más de 170 millones de euros si se suman las contribuciones de las consejerías implicadas (Vivienda, Transportes e Infraestructuras y Educación Ciencia y Universidades), Metro y Canal de Isabel II.
La resolución del caso, no obstante, no ha terminado por satisfacer las demandas de los vecinos afectados, con cientos de viviendas y locales dañados y hasta 73 derribos. Tampoco las exigencias de la principal fuerza de la oposición, Más Madrid, desde no dudan un ápice en apuntar a la "incompetencia" del Partido Popular a la hora de resolver el conflicto. Especialmente en lo que concierne a los "sobrecostes" detectados a lo largo de los años.
"El Gobierno de la señora Ayuso se sigue lavando las manos. Hace poco anunciaron que se va a inaugurar el tramo de la línea de Metro que pasa por San Fernando, pero en realidad siguen sin resolver el problema social. Después de problemas que han llevado a situaciones angustiosas en la vida de las familias, de quienes tienen comercios y no encuentran una respuesta justa por parte de la Comunidad de Madrid, tenemos que seguir exigiendo y recordando que fueron ellos quienes los condujeron a esta situación por que son unos incompetentes. El problema está producido por la incompetencia del Partido Popular", ha aseverado la portavoz de la formación, Manuela Bergerot, durante una visita a la zona más crítica de San Fernando.
Un drama humano, para más inri, ha proseguido, bañado por "sobrecostes" y "cifras desorbitadas" a fin de ofrecer una alternativa que se ha prorrogado durante años: "Están planteando además unas cifras desorbitadas. Sobrecostes para mantener a toda costa esta línea. Mientras tanto, las familias siguen sin tener una solución para sus viviendas, para sus comercios, para los problemas psicológicos derivados... Y siguen sin tener garantizada una movilidad que les permita seguir conectados con el resto de la región".
Por todo ello, ha zanjado la propia Bergerot, "estaremos muy atentos a lo que va a ocurrir en Coslada".