La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha defendido este miércoles que "nunca quiso acusar a nadie de asesino", reiterando que ya hizo "una rectificación" tras sus declaraciones del pasado marzo sobre las muertes en las residencias madrileñas durante la pandemia. Pese a ello, la querella presentada por la Comunidad de Madrid ha sido admitida a trámite por el Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid, que ha citado a Maroto a declarar el próximo 11 de noviembre por un presunto delito de calumnias con publicidad.
En concreto, el pasado 13 de marzo, Maroto declaró ante los medios que "fueron 7.291 las personas mayores asesinadas en las residencias", una afirmación que provocó una fuerte reacción del Ejecutivo regional. Al día siguiente, la portavoz socialista publicó un comunicado en redes sociales retractándose y explicando que su intención era "destacar que estas personas fallecieron en las residencias madrileñas sin recibir tratamiento médico adecuado".
Sin embargo, el 15 de marzo, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García, señaló en un comunicado que la Comunidad de Madrid mantendría la querella contra Maroto, al no haber conocido una "rectificación formal". En ese momento, subrayó que "en política no vale todo".
Maroto ha reprochado que se le cite judicialmente por algo que ya ha "corregido". Además, ha señalado que se enteró del asunto "por los medios", ya que aún no ha recibido "ninguna comunicación" oficial. La edil socialista ha sostenido que esta querella podría ser "una cortina de humo" que "no va a tapar ni lo que pasó en las residencias", ni los "errores" que ha atribuido tanto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, como a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso.
En este contexto, ha acusado a ambos dirigentes de "utilizar" la manifestación contra la Vuelta del pasado domingo, e instó a Almeida a "corregir" al secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, por haber calificado de "gentuza" a algunos de los asistentes a la protesta.
"Vemos a un alcalde y una presidenta que no están a la altura de lo que se espera del pueblo madrileño, que estamos hablando de un genocidio en Gaza, que estamos hablando de una masacre, del sufrimiento de tantos niños y niñas y la población gazatí pues esto puede ser una cortina de humo", ha declarado Maroto.
También ha afirmado que a los madrileños les "avergüenza" escuchar declaraciones como las de Almeida y Ayuso, al tratarse de "una ciudad que alzó la voz, una ciudad digna".
"Una situación en la que yo creo que están atrapados", ha recalcado la portavoz socialista, insistiendo nuevamente en que "la rectificación" sobre sus declaraciones es "pública".
Una querella "bien puesta"
Por su parte, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha defendido este jueves que la querella interpuesta contra Maroto "bien puesta está", y más aún, ha dicho, tras su "amago de perdón", porque "en política no vale todo".
Durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, Sanz ha asegurado que Maroto no ha pedido "perdón ninguno", y que lo que hizo fue "tratar de justificar de una manera bastante pobre una actitud en la que claramente habló de asesinatos en las residencias".
"Desde luego bien puesta está esa querella y tendrá que atenerse a las consecuencias de esas palabras de extraordinaria gravedad dirigida hacia oponentes políticos", ha sentenciado Sanz.
Además, ha añadido que "no vale ese intento de amago de disculpa que trató de hacer simplemente para tratar de evitar la querella porque no se ha retractado en ningún momento de esas palabras".
"Es lógico que un juzgado haya entendido que tiene que ir a declarar y dar explicaciones", ha zanjado la vicealcaldesa.