El regreso de José Luis Martínez-Almeida a la alcaldía este lunes, 1 de septiembre, tras dos meses de ausencia para disfrutar de su reciente paternidad, pondrá fin a la etapa de Inma Sanz como alcaldesa en funciones. Durante este tiempo, la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha ejercido como regidora, una etapa que ella misma ha calificado como “un honor” y que ha estado marcada por la polémica migratoria del Gobierno central, entre otras controversias.
En sus últimas declaraciones, antes de ceder nuevamente el bastón de mando, Sanz ha hecho una valoración personal de este periodo, asegurando que lo ha vivido con orgullo y serenidad. “Es un honor ser alcaldesa en funciones en estos momentos de tu ciudad, de la ciudad donde han nacido tus hijos, donde vives con toda tu familia y entorno. Es un honor profundo, pero con la tranquilidad de saber que tenemos un equipo muy sólido, muy solvente, muy cohesionado, que trabaja con objetivos muy claror marcados por el alcalde desde el primer minuto”, ha señalado.
Natural de Zamora, Sanz no ha querido ocultar su satisfacción de haber representado a Madrid, aunque ha recalcado que su papel ha sido sobre todo el de “ser la cabeza visible” de un equipo de Gobierno que ha mantenido la hija de ruta fijada por José Luis Martínez-Almeida. “Esperamos ansiosamente a nuestro alcalde para que nos cuente todas esas experiencias de paternidad, que espero que esté disfrutando mucho. No hay cosa más bonita que poder ser padre o madre”, ha añadido con un tono cercano.
Este mismo lunes, Martínez-Almeida daba una entrevista al diario El Mundo, donde el alcalde reconocía que no puede garantizar que vaya a repetir como candidato para las elecciones municipales de 2027. Tras salir a la opinión pública esta información, Sanz mostró su confianza en que Almeida prolongará su liderazgo en la capital: “Yo desde luego creo que tenemos un extraordinario alcalde y confío en que lo tengamos durante muchos años”, manifestó, destacando que Madrid atraviesa “un buen momento” gracias al impulso de los proyectos liderados por el actual regidor. “Los madrileños tienen la suerte de contar con él”, llegó a afirmar.
Tres polémicas en su mandato en funciones
Los dos meses de Sanz al frente del Consistorio capitalino han estado marcados por tres polémicas heredadas de Almeida.
La decisión de Aena de prohibir dormir en las instalaciones del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas provocó una reacción inmediata de la alcaldesa en funciones, que calificó la medida como “cruel” y “sin simpatía”, enfrentándose así directamente con el Gobierno central.
“El Ayuntamiento lleva mucho tiempo haciendo esfuerzos para dar solución, mientras que Aena ha optado por la unilateralidad”, denunció, subrayando que el Consistorio mantiene a 55 personas en el centro de emergencias municipal y trabaja con el Samur Social en itinerarios de reinserción.
Otro de los frentes de controversia ha sido las obras en una parcela destinada al cantón de limpieza de Montecarmelo, que generó denuncias vecinales por talas irregulares de árboles. Sanz insistió en que “los trabajos se limitan al vallado de una parcela municipal” y recalcó que la Fiscalía archivó en mayo las denuncias medioambientales tras confirmar que se cumplió la normativa. Aun así, las asociaciones vecinales mantienen abiertos otros procedimientos judiciales y acusan al Ayuntamiento de “arboricidio”.
El tercer foco de fricción ha sido el Real Decreto aprobado por el Gobierno central sobre el reparto de menores migrantes no acompañados, conocidos como menas. Sanz lo calificó de “injusto” y lo enmarcó en “los enjuagues políticos de Pedro Sanchez para seguir en la Moncloa”.
“El Gobierno de Ayuso cuenta con nuestro apoyo para acudir a los tribunales y revertir esta situación profundamente injusta”, manifestó, acusando al Ejecutivo de “fracasar” en la política migratoria y de “trasladar responsabilidades a otros”. La Comunidad de Madrid anunció que iba a acudir al Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) por este real decreto.
Respecto a la política municipal el verano ha dado un respiro al Ayuntamiento madrileño, a pesar de las acusaciones por parte de la oposición de insuficiencias en algunas piscinas municipales que acaban de abrir con desperfectos en el césped o incluso en los propios vasos de las piscinas.