En un contexto en el que las imágenes generadas por inteligencia artificial empiezan a ocupar espacios tradicionalmente reservados a la creación artística, la Asociación de Fotógrafos Profesionales de España (AFPE) ha lanzado la campaña #MiradasHumanas con el objetivo de reivindicar el valor de la fotografía real y defender la autenticidad de la mirada humana.
La campaña, según explica la presidenta de la AFPE, Eva Casado, no pretende rechazar la tecnología, pero sí recordar que detrás de cada imagen “hay una intención, una historia y una sensibilidad que solo un profesional de la fotografía puede captar”. El colectivo considera que las imágenes generadas con IA pueden replicar aspectos técnicos, pero carecen de lo esencial: una mirada humana capaz de observar, interpretar y transmitir emociones.
El auge de herramientas de generación automática de contenido ha provocado, según la asociación, un paisaje visual saturado y despersonalizado. Casado advierte de que en sectores como la publicidad y el editorial “se está prescindiendo de producciones fotográficas reales y sustituyéndolas por composiciones creadas íntegramente por IA”. Ejemplos recientes como la polémica portada de Vogue, protagonizada por una modelo creada de manera digital, han provocado un debate sobre el impacto de estas prácticas. “No es solo el fotógrafo o fotógrafa quien desaparece”, subraya Casado, “sino todo un equipo profesional que colabora en cada producción”.
Conectar a través de lo auténtico
Diversos estudios avalan esta percepción social de rechazo al contenido artificial. Según datos del informe VisualGPS, elaborado por iStock, un 90 por ciento de los consumidores quiere saber con claridad si una imagen ha sido creada mediante inteligencia artificial, y casi la mitad asegura que no compraría a marcas que utilicen contenido visual generado artificialmente si este no se hace de forma ética y transparente.
Investigaciones académicas, como la realizada por Johnathon Hall y Damian Schofield (State University of New York), han demostrado que los espectadores atribuyen mayor valor emocional y originalidad a las obras creadas por personas reales, incluso cuando desconocen su verdadero origen. Otro estudio del consultor de marketing digital Joe Youngblood, con más de 4.000 participantes, concluye que casi un 30 por ciento rechaza de forma activa el contenido artificial cuando espera autenticidad visual.
Reacción de plataformas
La tendencia hacia lo real no se refleja sólo en el comportamiento de los usuarios. Plataformas como YouTube han comenzado a desmonetizar vídeos que incluyan contenido generado con IA que se considere inauténtico, mientras que gobiernos como el de Dinamarca preparan leyes para proteger con copyright los rostros y voces de sus ciudadanos. El objetivo: poner freno a los deepfakes y garantizar que la identidad personal no pueda ser manipulada por algoritmos.
La campaña #MiradasHumanas invita a instituciones, marcas y ciudadanos a reflexionar sobre el valor de la autenticidad en la cultura visual actual. Como parte de la iniciativa, este 19 de agosto, la AFPE publicará en su perfil de Instagram una selección de fotografías realizadas por sus asociados para mostrar “miradas reales” y poner de relieve la importancia de la sensibilidad humana en la creación fotográfica.
“La inteligencia artificial puede imitar", concluye Eva Casado, "pero no puede sentir. Y eso lo nota el espectador. Por eso es necesario proteger y valorar la fotografía hecha desde la emoción y la experiencia”.