Patrimonio Nacional y la Fundación Iberdrola España han firmado este viernes un acuerdo de colaboración para la renovación completa del sistema de iluminación de la Real Capilla del Palacio Real de Madrid y sus áreas adyacentes, incluyendo el relicario, el ante-relicario, la sacristía y la antesacristía. La intervención, que cuenta con un presupuesto de 150.000 euros, busca reemplazar la iluminación actual por tecnología LED de última generación, con el propósito de embellecer y destacar los elementos más importantes de la capilla, así como facilitar su mantenimiento y gestión.
La firma del acuerdo se ha producido en el Salón de la Mayordomía, donde se han dado cita Ana de la Cueva, presidenta de Patrimonio Nacional, y Jaime Alfonsín, presidente de la Fundación Iberdrola España, junto con el Comité de Dirección de Patrimonio Nacional y Ramón Castresana, director de la Fundación Iberdrola España.
Según Jaime Alfonsín, “la luz juega un papel primordial a la hora de rehabilitar espacios arquitectónicos, sobre todo, como en el que nos encontramos hoy, donde se puede apreciar la gran riqueza de la decoración artística de los elementos arquitectónicos que conforman la Capilla Real. Por ello, la Fundación, a través de su programa de Iluminaciones, utilizará las técnicas más avanzadas en materia de iluminación para maximizar el esplendor de este extraordinario legado patrimonial, así como mejorar su eficiencia energética”.
Por su parte, Ana de la Cueva ha manifestado que “impulsar la colaboración público-privada ha sido una de mis prioridades como presidenta de Patrimonio Nacional, porque creo firmemente que todos hemos de ser responsables del cuidado de nuestro legado histórico y cultural. Estamos muy agradecidos a la Fundación Iberdrola España por impulsar este proyecto que no sólo va a hacer que la Capilla del Palacio Real se pueda disfrutar mejor con la nueva la iluminación, sino que también nos ayuda a ser más sostenibles".
La Capilla Real
El acceso a la Real Capilla se realiza a través de la Galería de Palacio. En 1742, se tomó la decisión de ubicarla en la primera planta, en lugar del espacio que originalmente estaba destinado y que actualmente ocupa el Salón de Alabarderos. Después de considerar diversas alternativas y buscando siempre maximizar su volumen, el arquitecto italiano Juan Bautista Sachetti logró en 1748 presentar su proyecto definitivo, el cual fue construido tal como se conserva hasta hoy. No obstante, la decoración nunca se completó según las ideas originales del arquitecto, quien había planeado utilizar mármoles tanto para el pavimento como para revestir todos los muros, además de incluir bronces en los capiteles y basas de columnas y pilastras.
La magnificencia de la ornamentación diseñada por Sacchetti, con la colaboración de Ventura Rodríguez y Corrado Giaquinto, habría sido difícil de igualar si se hubiera completado. Se finalizó, sin embargo, todo el ornato de las bóvedas y las diez imponentes columnas de una sola pieza de mármol negro veteado de Mañaria, que provenían del País Vasco.
Todo lo que se encuentra por encima del cornisamento es obra de Giaquinto, responsable del diseño de los estucos elaborados por Andreoli y de la creación de los impresionantes frescos.
El cuadro del Altar Mayor, San Miguel, obra de Ramón Bayeu, resulta ser bastante modesto en comparación con el esplendoroso conjunto de las bóvedas. Este cuadro sigue un diseño solicitado por Giordano y un dibujo de su maestro Mengs. En cuanto a la arquitectura de ambos retablos, fue realizada por Sabatini, excepto la mesa del segundo, que es obra de Isidro Velázquez.
El órgano de este monumento histórico posee un valor musical excepcional, ya que su caja fue diseñada por Ventura Rodríguez. No solo destaca por su calidad, sino que también es uno de los pocos instrumentos de este tipo que quedan en Europa, habiéndose salvado de las reformas del siglo XIX.
Promocionar el arte y la cultura, objetivo de Iberdrola
La conservación, el cuidado y la valorización de las riquezas histórico-artísticas constituyen una de las principales áreas de actuación de Iberdrola en España, a través de su fundación.
El principal propósito del Programa de Iluminaciones es llevar a cabo intervenciones en edificios emblemáticos, con el objetivo de instalar o mejorar sus sistemas de iluminación, tanto interior como exterior, para así realzar el valor del patrimonio histórico-artístico.
La participación de la Fundación Iberdrola España se extiende a otros importantes proyectos de iluminación en Madrid, entre los cuales se encuentran la renovación de las fachadas del Tribunal Supremo y del Ceseden, así como el Proyecto Lighting the Prado y el interior de la iglesia de San Antonio Alemanes. Además, en el ámbito de las restauraciones, ha colaborado con el Museo Arqueológico Nacional, destacándose la rehabilitación del ataúd de la sacerdotisa de Amón y, actualmente, el botín de Doña Inés de Borbón.
Asimismo, resalta su participación en el Museo del Prado, así como la restauración de la obra de Velázquez, Doña Isabel de Borbón a Caballo, que se encuentra exhibida en la Sala de las Meninas.