A falta de conocer más detalles, el anuncio de imposición de aranceles de un 20 por parte por parte de Estados Unidos a la Unión Europea supone un encarecimiento de los productos agroalimentarios, que acabarán trasladándose a los clientes y está por ver cómo puede afectar al consumo.
El incremento de precios de alimentos no es una buena noticia para el ciudadano de EEUU, país donde no se producen muchos o en suficiente cantidad. Tal es el caso del aceite de oliva, donde este mercado consume cerca de 400.000t y solo produce 10.000t. La imposición de aranceles por igual a la Unión Europea sitúa a todos sus países productores (España, Italia, Portugal, Grecia) en igualdad de condiciones. Esperamos que ese incremento del precio del 20 por ciento suponga la menor caída posible del consumo estadounidense partiendo de los actuales niveles bajos del aceite.
Está por ver qué ocurre con el vino, si se queda en el 20 po ciento o llega al 200 por ciento como anunció el presidente Donald Trump hace unos días.
En cuanto a aceituna de mesa, España estaba ya expulsada en la práctica del mercado de las olivas negras, con un arancel que sigue vigente, pese a las determinaciones favorables de la Organización Mundial del Comercio, sin que hasta ahora se haya logrado revocarlo.
"La Unión Europea debe responder a esta nueva situación y defender los intereses de todos los productores europeos. Y no debe caer en la tentación de dividirse según los intereses de cada país o según qué producto. Estamos ya hartos de que el sector agroalimentario sea el pagano de los acuerdos comerciales donde se prima el interés de otros, como el siderúrgico o el automovilístico", explican desde Dcoop.
Cuando se dan situaciones como esta de impacto en las transacciones comerciales, "al final acaba afectándose a todo el mercado, porque los productos que ahora tengan más dificultades para venderse en Estados Unidos acabarán por orientarse a otros lugares, provocando una mayor competencia y bajada en las cotizaciones". Por otro lado, los operadores se dirigirán hacia países proveedores con precios más bajos: para vender en EEUU, los alimentos europeos valen ahora un 20 por ciento más.
Dcoop exporta por valor de más de 200 millones de euros anuales de media a Estados Unidos, sobre todo aceite y algo de vino y aceituna de mesa.
En cuanto a los aranceles anunciados a otros países que intereses similares a los de España, la situación es: Unión Europea (20 por ciento), Siria (41 por ciento), Marruecos (10 por ciento), Egipto (10 por ciento), Brasil (10 por ciento), Sudáfrica (30 por ciento), Reino Unido (10 por ciento), Túnez (28 por ciento), Argentina (10 por ciento), Turquía (10 por ciento), Australia (10 por ciento) o Chile (10 por ciento).