Las plegarias de los vecinos de Puente de Vallecas han sido escuchadas. Hace unos días, cansados de que el “Ayuntamiento y Metro se pasen la pelota a la hora de asumir la reparación” de la pasarela peatonal que conecta el Metro Miguel Hernández con la calle León Felipe, la Asociación Vecinal Palomeras Sueste organizó una cadena humana para visibilizar el problema.
Agarradas de la mano, participaron unas 60 personas desplegadas desde la calle León Felipe hasta el Metro Miguel Hernández, pasando por encima de la infraestructura deteriorada de la que demandan su arreglo. Además, una charanga puso el ambiente festivo a una jornada de protesta. “Decidimos hacer esta iniciativa porque de esta manera conseguimos la ampliación de la línea 1 de Metro en 1984. Estas protestas tienen un carácter distinto y creemos que puede ser una buena forma de ser escuchados”, afirma el presidente de Palomeras Sureste, Pepe Molina.
La presión vecinal ha dado sus frutos. Según han informado a este digital, Metro de Madrid “va a asumir la puesta a punto de la infraestructura para después formalizar una cesión al Ayuntamiento”. Pero antes, deberán realizar una “valoración de su estado actual para saber cuál es el alcance” y si la reparación sirve con los contratos actuales de mantenimiento o, por el contrario, hay que lanzar una licitación específica para ello.
Una pasarela deteriorada desde hace dos años
La pasarela peatonal es una vía de enlace crucial para cientos de madrileños que transitan diariamente por ella, sobre todo, para aquellos que se trasladan hasta el Centro de Salud Federica Montseny. Sin embargo, lo que debería ser un punto de conexión eficiente y seguro se ha convertido en un símbolo de abandono urbano, tal y como denuncian los vecinos.
Esta infraestructura se levantó en 1994, cuando se inauguró la estación de Metro de Miguel Hernández, como parte de la extensión de la línea 1 que llevó a cabo Metro y que fue presentada por los actuales Reyes eméritos, Juan Carlos I y Sofía. Desde entonces, tal y como denuncian los vecinos, esta pasarela peatonal no ha contado con “ninguna intervención” ni de “pintura y asfaltado”, lo que ha ocasionado un deterioro “importante” y “agujeros enormes” en varias partes del suelo.
Desde hace “dos años”, la estructura de la pasarela se encuentra oxidada y presenta agujeros en el forjado, lo que hace “inseguro caminar sobre ella, un peligro que aumenta cuando cae la noche debido a la falta de iluminación”. Además, en época de caída de las hojas de los árboles, la “falta de limpieza la convierte en una pista de patinaje cuando llueve”.

Lo que se habría solucionado con “una cuadrilla de dos personas y unos cuantos kilos de cemento y arena para arreglar los huecos y las imperfecciones”, se ha convertido en una preocupación para los vecinos de la zona que la transitan a diario por miedo a caerse. “Lo normal es que la repongan entera desde cero. Sobre todo, para que garanticen que se cubra ese ‘bachazo’ que genera tantísima inseguridad”, explica el presidente de la Asociación Vecinal Palomeras Sureste, Pepe Molina.
Además, el arreglo íntegro de la pasarela ayudaría a que cumpla con la actual normativa municipal, autonómica y nacional de accesibilidad, ya que, según denuncia la entidad vecinal, las personas con discapacidad no pueden usar esta infraestructura sin ayuda. Por ejemplo, la conexión entre la acera de la calle León Felipe presenta un “reborde que hace muy difícil el tránsito normal para alguien en silla de ruedas”. “Cualquier persona puede caerse andando. El hormigón se ha ido deteriorando hasta el punto de que cuando caminas lo que ves es un entramado de malla de hierro frío, que son los alambres que están al aire y a la vista de todos en un suelo que está a varios metros de altura, así que es un tema de seguridad”, denuncia el presidente de la organización vecinal.
La zona es transitada a diario por los usuarios del Centro de Salud Federica Montseny, un centro con “muchísimas especialidades” y “al que acude muchísima gente”. A pesar de que este centro de salud cuenta con varias entradas, la asociación vecinal Palomeras Sureste recuerda que el paso por la pasarela deteriorada es de uso “obligatorio” para las personas que vayan por la calle León Felipe si no quieren dar “toda una vuelta a la manzana”. “Lo más lógico es que la gente vaya a lo más cómodo, sobre todo si va en silla de ruedas, con carrito de la compra o con cochecito de bebé. Es más cómodo ir por una pasarela que te permita evitar escaleras y discurrir sin problemas, pero ahora es una zona insegura”, confiesa.

Justo hace un año, los vecinos de Puente de Vallecas llevaron a la Junta Municipal del distrito una propuesta de arreglo de la pasarela que fue apoyada por unanimidad. “Cómo sería la cosa que todos los grupos políticos dijeron que se arreglara, pero pasa el tiempo y nadie hace nada”, denuncian desde la entidad vecinal. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid ha señalado que el mantenimiento y conservación de esta estructura “corresponde a Metro de Madrid”.
Antes de conocer que Metro de Madrid valora ya su rehabilitación, los vecinos no descartaban nuevas iniciativas para buscar “una respuesta inmediata por parte de las administraciones” ante una situación “muy peligrosa” que viven desde hace más de dos años y por la que temen que cualquier día “pase una desgracia”. Ahora, solo quedará esperar para conocer la fecha del inicio de las obras que darán respuesta a esta demanda vecinal.