Los líderes de la extrema derecha europea se han reunido en Madrid para definir su línea de trabajo de cara al futuro en base a tres ejes: soberanía nacional, defensa de la libertad, e identidad europea. El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha recibido a los principales representantes de Patriotas por Europa, tercera fuerza política de la Eurocámara, en un cónclave "frente a la deriva actual de Bruselas y que sirva de alternativa a la actual coalición entre populares y socialistas".
Entre los asistentes a esta cumbre de 'Patriots', la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, desde Francia; el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán; el vicepresidente italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini, el representante de Países Bajos Geert Wilders o el ganador de las elecciones en Austria, Herbert Kickl.
“Nos une el amor a la patria frente a la disolución de las fronteras, nos une la defensa de la nuestra identidad frente al globalismo y el multiculturalismo, nos une la defensa de la familia y de la libertad frente a la ideología ‘woke’ y nos une la defensa de la propiedad privada y de la prosperidad frente a experimentos absolutamente ruinosos como el del Pacto Verde”, declaró Abascal en la reunión celebrada la noche del viernes como preámbulo de la cumbre.
El líder de Vox y presidente del partido Patriotas, ejerce de anfitrión en un encuentro que se presenta como una oportunidad para fortalecer la posición de Vox en Europa en un contexto en el que, pese a que se mantiene al alza en las últimas encuestas, el partido pasa por una situación de ‘crisis’ interna tras la reciente renuncia del exvicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo, por diferencias con la dirección del partido; y la expulsión de dos procuradores descontentos por la falta de democracia interna y críticos, precisamente, con la inclusión de Vox en el grupo de Orbán, Le Pen y compañía.
Un "momento histórico" para los Patriotas
El acto ha comenzado con una proyección de vídeo en el que la líder de la oposición de Venezuela, Maria Corina Machado, ha agradecido al grupo parlamentario europeo su reconocimiento de Edmundo González como presidente de Venezuela. Machado ha celebrado que "las sociedades han entendido por fin la importancia de la libertad, y que para mantenerla hay que garantizar la seguridad, la prosperidad y el sentido común" y ha apelado a todas las democracias del mundo a sumarse a la "lucha por la libertad del pueblo venezolano".
Santiago Abascal ha establecido que los patriotas tienen la oportunidad de aprovechar un momento histórico, y ha defendido que la soberanía no es otra cosa que “la libertad de que cada nación elija su futuro”. En relación a la inmigración, ha asegurado que España está dispuesta a volver a ser el muro del islamismo y que la grandeza de Europa sólo se puede garantizar manteniendo la continuidad histórica del continente.
El presidente de Vox se ha mostrado muy crítico con la agenda de la Unión Europea, a la que ha acusado de ejercer la censura "más implacable" en tiempos de paz de la historia de la organización. Además, Abascal ha tendido la mano al resto de "aliados" conservadores de la Eurocámara para luchar juntos por sus ideales.
Los discursos que han precedido al representante español han puesto el punto de mira en la inmigración ilegal, el islamismo, y las políticas verdes; y han propuesto una defensa de los valores tradicionales europeos y de la soberanía de las naciones. Todos ellos han celebrado el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y ha hecho un llamamiento a una "Reconquista" de Europa para llevarlo a cabo.
La "reconquista" de la herencia cultural europea
El presidente húngaro, Viktor Orbán, ha resaltado en su discurso la historia compartida entre Hungría y España, pues ambos países "han luchado contra la misma invasión en el Este y en el Oeste desde hace siglos: los españoles lucharon frente a los otomanos en Hungría y los húngaros vinieron a España a ayudar en la Reconquista". Orbán ha defendido que su país es la prueba de que el objetivo de los Patriotas es posible: “Nos hemos defendido de la inmigración, prohibimos la propaganda de género en las escuelas, hemos introducido en la constitución que todos los poderes del estado tienen la obligación de defender la fe cristiana, hemos eliminado el deseo verde”. El líder de Fidesz ha concluído diciendo que su “amigo” Santiago Abascal es “el político más valiente” que ha conocido y le ha animado a enfrentarse juntos al “toro enfurecido”.
La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, ha asegurado que la victoria de Donald Trump no es sólo un “cambio de gobierno en un país democrático”, sino el síntoma de un cambio de época. La política francesa ha criticado la “obsesión casi religiosa” de la Unión Europea y, sobre todo, de Alemania, por las energías verdes y por el “decrecimiento” que está alejando al continente del progreso.
El neerlandés Geert Wilders, ha descrito a los participantes como "una fuerza unida y poderosa para el futuro de Europa" y ha proclamado a los Patriotas como "la vanguardia" de la transformación que está sufriendo el mundo. "Los intelectuales y políticos de izquierdas --ha continuado el líder del Partido por la Libertad-- se han negado a ver que las políticas medioambientales y la inmigración masivase han probado completamente desastorsas, pero los europeos se han dado cuenta de ello". Wilders ha reivindicado también la recuperación del cristianismo frente a las amenazas del islam.
En la misma línea que sus compañeros, el vicepresidente italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini, se ha mostrado convencido de que Trump ha inaugurado el cambio: "Seguridad, defensa de las fronteras, primacía nacional, bajada de impuestos, menos burocracia... Estos deben ser los pilares sobre los que se sustenten nuestra revolución europea". El italiano ha asegurado que "Europa está viviendo una crisis profunda y sólo nosotros, los patriotas, tenemos la capacidad de cambiarlo"; y ha tirado una pulla al presidente de España y las ONGs: "Bye, bye, Pedro; bye bye, Open Arms; ¡viva la libertad!"
Durante el discurso del estonio Martin Helme, crítico con los "peligros de la izquierda radical", se han escuchado gritos de "fuera, fuera". Al parecer, las voces procedían del público, dirigidos a una activista de Femen que trataba de boicotear el acto. Las palabras de la griega Afroditi Latinopoulou se han centrado en la defensa de las fronteras y ha lamentado la "exitinción demográfica" que sufre su país, "cuna de la civilización y la democracia" por culpa de aquellos que "sirven a la globalización y al reemplazamiento a través de la inmigración ilegal".
André Ventura, miembro de la Chega, de Portugal, ha celebrado que "Sánchez y su gobierno corrupto están más cerca de ir a la cárcel", mientras que "Santiago [Abascal] está más cerca de ser presidente de España". El portugués ha mostrado su apoyo a la labor de Javier Milei en Argentina y su reconocimiento a la última decisión tomada por Trump en Estados Unidos, ha reiterado que "sólo hay dos géneros" y que "los hombres no deben participar en el deporte femenino y las mujeres no deben participar en el deporte masculino".
El polaco Krzysztof Bosak, ha defendido la identidad europea y la familia tradicional ("padre, madre y muchos hijos") y ha reivindicado la libertad económica como el "pilar de cualquier libertad". "Lo que hacemos en Europa es una nueva reconquista, la reconquista de los hombres valientes y de sentido común que van a hacer Europa Grande Otra Vez", ha concluído, en relación al lema 'Make America Great Again', de Donald Trump.