La limpiadora de un colegio fue despedida el pasado 2024 por colgar vídeos en TikTok. El juicio se ha celebrado en la mañana de este lunes a puerta cerrada y bajo las advertencias de la jueza de no informar a la prensa. La mujer se ha enfrentado hoy a la empresa en los juzgados de lo Social de la capital, donde ha defendido que en ningún momento fue advertida de que su comportamiento fuera causa de un aviso o de su despido. Los abogados de la juzgada han solicitado que el despido se declare nulo o improcedente.
Al llegar a los juzgados, Mayka Cabrera, la afectada, ha sostenido que espera que se haga justicia ya que, según ha dicho, no hizo nada grave. "Me parece una injusticia muy grande. No hice nada grave. Mi trabajo lo hacía perfectamente. Me llevaba muy bien con todos los niños y los profesores del colegio y nunca ha habido quejas sobre mi trabajo", ha destacado la afectada, quien reconoce que lleva meses muy duros ya que en su casa el único sueldo que entraba era el suyo.
Durante el juicio, ha detallado cómo el 22 de abril de 2024 se le informó de forma inesperada su fin como empleada por publicar vídeos a la famosa red social, donde salía bailando con el uniforme y los instrumentos de trabajo, lo que según la empresa “dañaba su imagen”.
La afectada sostiene que los vídeos los realizaba y los publicaba fuera de su horario laboral, que no afectaba en nada su rendimiento en el colegio. Tras ser advertida por la jueza, cuando a salido de los juzgados no ha querido hacer declaraciones.
Despedida del Colegio Gandhi de Madrid
Mayka fue despedida de dicho colegio, en Ciudad Lineal, tras dos décadas trabajando en el sector. En uno de los vídeos aparecía con la mopa en la mano y colocó un texto que ponía: "Motivándome para empezar a currar, y para enseñaros mi nuevo uniforme. Vamos, el sábado por la noche me lo pongo para irme de fiesta, jajaja". La mayoría de sus vídeos son de este estilo.
La entidad ha asegurado que las grabaciones perjudicaban la imagen de la empresa, una contrata de servicios. Por lo que el 22 de abril fue comunicada de su despido disciplinario.
Después del despido, la defensa solicitó un acto de conciliación a la empresa, argumentando que el despido era nulo o improcedente por no ser advertida previamente.
"Es únicamente fruto de la avanzada edad y duración del contrato que tenía Maika con la empresa, pues ni siquiera la publicación de los vídeos es causa de despido disciplinario ni conforme al estatuto de los trabajadores ni conforme al convenio colectivo del sector de limpieza de la Comunidad de Madrid", señala Alfredo Arrién Paredes, letrado penalista y CEO de Paredes y Asociados Abogados.
Por su parte, la empresa se opuso al acto de conciliación manifestando que presentarían alegaciones en el momento procesal oportuno.