El juicio contra el hombre acusado de la muerte de su esposa en diciembre de 2022 ha comenzado este lunes con la selección del jurado y los informes iniciales de las partes. La defensa sostiene que se trata de un homicidio por imprudencia grave y solicita dos años de cárcel. Por otro lado, la Fiscalía pide doce años y medio de prisión por homicidio con atenuante de alteración psíquica.
El fiscal ha señalado que, aunque la víctima tenía un estado de salud deteriorado, el acusado pudo haber acelerado su muerte al no socorrerla tras una caída. "Se trata de una omisión al no actuar que tienen que valorar si le hace responsable de su muerte como si la hubiera agredido con sus propias manos", ha explicado.
Según la acusación, la mujer permaneció tres días en el suelo sin recibir ayuda, sin ser conectada a la máquina de oxígeno que necesitaba. “Si no se sentía capaz de cuidarla podría haber avisado a los servicios sociales, optó por la vía rápida", añadió el fiscal.
Por su parte, la defensa argumenta que el acusado siempre tuvo un fuerte vínculo afectivo con su esposa y fue su único cuidador. Alega que su estado mental se vio alterado por el llamado ‘síndrome del cuidador quemado’, aunque esto no afectaba su capacidad intelectual.
Hechos por los que se le acusa
El acusado convivía con su esposa, M. J. Q. B., de 67 años, en Madrid. La mujer sufría esclerosis múltiple, obesidad, EPOC, insuficiencia respiratoria y otras patologías que la habían dejado sin autonomía para las actividades básicas.
Según confirmó en su momento la delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González, la mujer había denunciado a su marido por amenazas. Posteriormente retiró la denuncia y decidió reanudar la convivencia con él. Además, una de sus hijas también lo había denunciado años antes por desatender a su madre.
A raíz de estas denuncias, se le impuso al acusado una orden de alejamiento durante seis meses. Sin embargo, la víctima decidió anularla y regresar a vivir con él en su domicilio de la calle Puerto Arbalán, en el barrio de San Diego, distrito de Puente de Vallecas.
Posterior a estos hechos, el 1 de diciembre de 2022, la víctima sufrió una caída y quedó tendida en el suelo sin poder levantarse. A pesar de conocer la gravedad de la situación, el acusado no pidió ayuda ni intentó asistirla. No le proporcionó oxigenoterapia ni avisó a emergencias, aunque le suministró analgésicos, le colocó una almohada y la cubrió con una manta, hasta el día que falleció.
Tres días después, la mujer falleció a causa de una neumonía lobar abscesificada derivada de insuficiencia respiratoria aguda. Y entonces fue cuando el acusado llamó a los servicios de emergencia.
R. O. S. fue
detenido el 4 de diciembre de 2022 y al día siguiente entró en prisión provisional,
hasta día de hoy. Una medida ratificada posteriormente por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Madrid.