www.madridiario.es
Regalos solidarios

Regalos solidarios

La Asociación RETO destina lo que recauda a financiar los centros y actividades para rehabilitar a drogodependientes

viernes 04 de enero de 2008, 00:00h
Actualizado: 08/01/2008 12:23h
La Asociación RETO consigue rehabilitar a drogodependientes mediante la restauración y la venta de muebles. Por esta razón muchos madrileños realizan sus compras de Navidad en alguna de las sedes que esta asociación tiene en Madrid. Allí encuentran su regalo solidario.
“Nunca me había acercado a ninguno de los rastros de RETO, aunque me habían hablado mucho y muy bien de ellos. Fíjate que pensaba venir solo para echar un vistazo y no he podido evitar llevarme estos libros para mi marido...” asegura Leonor, de 55 años, antes de pasar por caja. Como Leonor, son muchos los madrileños que se acercan estos días  al rastro que la Asociación Reto a la Esperanza tiene en la calle Arroyo Opañel número 16 de Madrid. “Estoy terminando con mis compras de Reyes y,  si además, puedo formar parte de esta buena causa...Pues mejor que mejor”, añade Leonor.

La Asociación RETO lleva ya 22 años ayudando a la rehabilitación de drogodependientes. Lo primero que hace es ayudarles en el proceso de desintoxicación  y luego les integra de nuevo en la sociedad dándoles un trabajo. Por este motivo RETO cuenta con multitud de talleres de restauración y venta de muebles por toda España: “La Asociación RETO comienza con el trabajo de una familia que llegó a España desde Méjico en 1984.

En los fundadores, con principios cristianos, nació la inquietud de hacer algo para ayudar a los toxicómanos. Como no pudieron albergar en su casa a más de tres afectados, decidieron alquilar otra vivienda, que hoy se conoce como RETO 1 y está  ubicada en Liencres (Cantabria),  en la que consiguieron rehabilitar no solo a  tres sino a muchos más” asegura Rufino Navarro Rodríguez, secretario de la Asociación RETO.

Rehabilitación

Los voluntarios de estos talleres de RETO recogen, de forma gratuita,  los muebles viejos de todos aquellos que quieren colaborar en sus propios domicilios. Luego se encargan de restaurarlos y de ponerlos a la venta en el mismo recinto: “nuestro taller es más bien pequeño, pero eso no nos impide reparar de todo. Armarios, tresillos, puertas, lámparas, electrodomésticos...No se nos resiste nada”, asegura Roberto ,de 44 años, voluntario y coordinador del taller.

Él mismo también consiguió rehabilitarse de las drogas gracias a la Asociación RETO y a sus actividades.

“A mí me recogió un vecino cuando estaba tirado en la calle tras una sobredosis. Después de pasar unos días en el hospital, mi hermana me llevó a la Asociación. Al principio no quería ir porque no compartía para nada el trasfondo religioso que tenía RETO, pero tras un tiempo me di cuenta de que realmente existía el amor de Dios. Lo vi en las personas que me ayudaron a salir del pozo donde me había metido sin pedir nada a cambio”.

Tender la mano a otros
Los precios de los rastros de la Asociación RETO están al alcance de cualquiera, Roberto los califica de “justos y equitativos”.El dinero que obtienen en estas improvisadas tiendas lo destinan íntegramente a la financiación de los distintos centros que la asociación tiene por toda España y también de las diferentes actividades que realizan.

“Nuestros talleres- tiendas son solo un medio para vivir. Nuestro fin verdadero es ayudar a todos aquellos toxicómanos  que lo necesiten, sin hacer distinciones de sexo o raza. Los voluntarios sentimos que el amor de Dios ha llegado a nosotros en forma de ayuda y nosotros intentamos reflejarlo de la misma manera hacia los demás. Personalmente, siento que hace años me tendieron una mano y ahora soy yo el que tiende la mía...” añade Roberto.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios