Los técnicos del Ayuntamiento de Madrid no garantizan la seguridad del edificio donde se alberga el colegio Sagrado Corazón, al encontrar fisuras en pilares del sótano y la primera planta. Exigen que se realice un estudio que verifique los problemas estructurales y se certifique la estabilidad del inmueble. Tras el mismo, el edificio deberá al menos ser reformado para adaptarse a la normativa de seguridad.
La Dirección General de Ejecución y Control de la Edificación del Ayuntamiento de Madrid ha realizado un informe sobre el hundimiento parcial del Colegio Sagrado Corazón. Según explica el informe, "no es objetivamente posible garantizar fehacientemente la seguridad de los usuarios del edificio", por lo que requieren de inmediato un estudio de algunas grietas que se han detectado bajo la supervisión de la Dirección Facultativa y un certificado técnico que garantice la seguridad del edificio.
El texto indica que se está realizando un estudio de la situación estructural del edificio antiguo del colegio, construido a finales de los años 50, para evaluar los posibles riesgos para su uso como dotación escolar.

El documento, al que ha tenido acceso Madridiario, describe la inspección del inmueble para detectar posibles patologías y cómo se han realizado los chequeos y calas pertinentes. El resultado revela que el edificio investigado tiene una ejecución correcta y "no son previsibles errores o defectos notables en la ejecución de la obra". Sin embargo, el Consistorio realizará un programa de calas aleatorio y no exhaustivo. Los análisis efectuados indican que la estructura principal está bastante reforzada gracias a una obra que se llevó a cabo en los años 80.
Posibles roturas súbitas del hormigón
Sin embargo, los técnicos del servicio de conservación y edificación deficiente, que indican haber tenido poco tiempo para realizar la inspección, afirman que "se han observado pequeñas fisuras (con una inclinación de unos 45 grados) en los laterales de las vigas que, partiendo desde la zona superior, apunta hacia el encuentro de la viga con el soporte y a una distancia de este aproximadamente la mitad del canto de la viga".
Esta patología se ha encontrado en el sótano y en la planta baja en sendos pilares del pasillo central en el lado izquierdo del edificio y en la fachada posterior. Los técnicos no han determinado si las fisuras corresponden a un defecto, son un fenómeno activo o están estabilizadas.
Los profesionales aseguran que este tipo de fisuras "puede tener importancia, puesto que en las estructuras de hormigón las fracturas pueden provocar roturas de forma súbita". Por ello, los técnicos recomiendan instalar testigos calibrados de vidrio para asegurar la zona y permitir nuevos estudios.
Tendrá que acomerter una reforma
Así las cosas el Sagrado Corazón no volverá a abrir sus puertas hasta que reforme su estructura, solucione las grietas y se adapte a la normativa de seguridad vigente. Según ha podido saber Madridiario, la dirección del centro escolar deberá acometer una importante remodelación después de que el Ayuntamiento haga ese estudio exhaustivo del estado del colegio y determine cuáles son las actuaciones concretas que se deben llevar a cabo.
Entre ellas, y además de la estructura del edificio, serán revisadas las salidas y escaleras de emergencia, dispositivos de aviso, planes de evacuación, elementos de extinción de incendios, accesos para los equipos de emergencias y todos los elementos relativos a la seguridad que debe cumplir un centro de educación.
Conviene recordar que el Ayuntamiento decretó este jueves el cierre del edificio, en el que en principio se iban a seguir impartiendo clases, al no poder asegurar al 100% la seguridad tras el derrumbe de la azotea sobre el auditorio. Ésta albergaba una pista deportiva hecha sin licencia municipal, que ha sido señalada como uno de los factores que causaron el siniestro.
Descartado el derribo
Según aseguró este viernes a este digital el hermano superior provincial del Sagrado Corazón, Guillermo Maylin, la demolición del edificio de Alfonso XIII "no se contempla en absoluto". En cambio "se rehabilitará según la normativa actual para convertir un edificio antiguo en uno para el futuro".
Así las cosas, los alumnos no podrán volver al centro hasta el comienzo del curso lectivo en septiembre, ya que los trabajos de adecuación se extenderán hasta el verano, según Maylin.
Ahora bien, las cosas podrían cambiar si la inspección a fondo del Ayuntamiento determina que los problemas en la estructura son graves.