Federico Mayor Zaragoza ha muerto este jueves a los 90 años. El ex ministro de Educación y ex director general de la Unesco nació en Barcelona en 1934, era doctor en Farmacia y catedrático de Bioquímica en la Universidad de Granada, de la que fue rector entre 1968 y 1972. También fue vicepresidente y presidente en funciones del CSIC.
Figura clave de la Transición, en su carrera política destacó como subsecretario de Educación y Ciencia del Gobierno presidido por Carlos Arias Navarro, el último Ejecutivo de la dictadura franquista. También fue diputado en el Congreso por UCD en las primeras elecciones y eurodiputado en el Parlamento Europeo por CDS.
Entre 1981 y 1982, durante el Gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo, ejerció como ministro de Educación y Ciencia.
En los 70, cuando era catedrático en la Universidad Autónoma de Madrid, puso en marcha el Plan Nacional de Prevención de la Subnormalidad, para evitar, mediante diagnóstico precoz, enfermedades que cursan con grave deterioro mental.
"Federico Mayor Zaragoza fue una de las personas que más trabajó por impulsar el cribado neonatal en nuestro país. Ahora mismo, estaba trabajando con tesón para que se reconociera el cribado neonatal como derecho humano", ha lamentado en redes sociales el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla.
En 1978 fue nombrado director general adjunto de la Unesco, institución en la que fue elegido director general en 1987 y también en 1993. En 1999 no concurrió a la elección del que habría sido su tercer mandato y, ya en España, creo y presidió la Fundación para una Cultura de Paz. En paralelo a esta actividad, desde 1993 presidió el Consejo Científico de la Fundación Ramón Areces.
Fue un hombre polifacético y además de su actividad científica y política, escribió varias obras de poesía, como 'A contraviento', (1985) o 'Terral' (1997), y de ensayo, como 'Mañana siempre es tarde' (1987) o 'La palabra y la espada' (2002).