Como colofón a su semana horribilis, Juan Lobato ha comparecido este viernes ante el Tribunal Supremo. Lo ha hecho, a petición del juez instructor, Ángel Hurtado y en calidad de testigo, para tratar de esclarecer si las presuntas filtraciones de una serie de correos electrónicos entre la defensa de Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y el fiscal que lo investiga, Julián Salto, procedían de los medios de comunicación, tal y como defienden en el PSOE, o, por el contrario, tenían su origen en la propia Fiscalía General del Estado, encabezada por Alvaro García Ortiz, versión que viene denunciado el Partido Popular.
Finalizada su declaración, de aproximadamente hora y media de duración, el ya exsecretario de los socialistas madrileños ha entregado de manera voluntaria tanto su teléfono móvil como el acta notarial que acredita la conversación de la discordia con Pilar Sánchez Acera, la exjefa del Gabinete del ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López. A su salida del Supremo, tal y como adelanta el diario ABC, Lobato ha ratificado esta información: "Ha ido muy bien. Queda todo contestado y acreditado (...). Ya sabéis que los socialistas, siempre la verdad y la ley por delante".
El contenido ha sido volcado para su posterior revisión después de que la acusación popular apuntase a las discrepancias en cuanto al orden cronológico entre ambos soportes. Según recoge El Periódico de España, Sánchez Acera remitió el mail de la defensa de González Amador el pasado 14 de marzo a las 8:29 de la mañana, antes incluso de que fuese publicado de manera íntegra por elPlural a las 9:06, si bien es cierto que algunos medios avanzaban esta información la noche anterior.
Lobato, temeroso del origen de la captura de pantalla que se Sánchez Acera adjuntaba, le preguntó entonces por su procedencia, a lo que ella respondió: "Porque llega. La tienen los medios". "La necesito diciendo de donde la saco. Si no parece que me la ha dado Fiscalía", esgrimió Lobato a continuación. Esta es la sucesión completa de mensajes:
8:30 - Sánchez Acera: Cuidado con los datos personales. Se puede sacar. Sácaselo en la pregunta. Un "¿Quién miente, señora Ayuso, usted o su novio? Parece que usted". La imagen con la carta es potente.
8:41 - Lobato: ¿La carta cómo la tenemos? ¿Se ha publicado en algún sitio?
8:42 - Sánchez Acera: Porque llega, la tienen los medios. Vamos a verlo. Para que estés más respaldado. Si es así, te lo digo. Si no, la tienes en retaguardia.
8: 44 - Lobato: Sí, porfa. Es buena para explicar en la rueda de prensa con la propia carta. Pero la necesito diciendo de donde la saco. Si no parece que me la ha dado la Fiscalía.
Cuestionado además sobre si acudirá finalmente o no al Congreso Federal que el PSOE celebra este fin de semana en Sevilla, ha respondido que la delegación madrileña "sin secretario general, tendrá que ir de otra manera".
Así ha transcurrido la declaración
Lobato llegaba al Palacio de las Salesas, sede del Tribunal Supremo, minutos antes de las diez de la mañana. Se presentaba en solitario, con semblante serio y, como se presuponía, sin hacer ningún tipo de declaración ante la prensa. Su entrada, sin embargo, dejaba un detalle significativo: portaba una carpeta con el sello del PSOE. En su interior, presumiblemente, el documento que semanas atrás había registrado ante notario. O lo que es igual, los mensajes de WhatsApp con Sánchez Acera y que debía presentar ante el juez.
La comparecencia ha comenzado poco después, a las 10:15 horas, y se ha prolongado durante cerca de una hora y media. Presentes en la sala, los dos abogados del Estado en defensa de García Ortiz y la otra imputada en la causa, la jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid, Pilar Rodríguez. También la acusación particular ejercida por González Amador y las acusaciones populares de la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales (ADIF), el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM), la Fundación Foro Libertad y Alternativa y Manos Limpias; además de la fiscal del caso, María Ángeles Sánchez Conde.
La investigación
Lobato ha sido la primera persona a la que el juez Ángel Hurtado ha tomado declaración desde la apertura del caso el pasado 16 de octubre. No se trata sin embargo, de la primera diligencia que practica el instructor. El pasado 30 de octubre, Hurtado autorizó la entrada y registro en el despacho de García Ortiz en la Fiscalía General del Estado, así como en el de Rodríguez en la Fiscalía Provincial de Madrid.
Por el momento, los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil solo han presentado un informe en el que analizan la información incautada en la oficina de Rodríguez. En el mismo ya apuntan que el jefe del Ministerio Público tuvo una "participación preeminente" en la filtración.
Este mismo viernes, tras la declaración de Lobato, el Ilustre Colegio de Abogacía de Madrid (ICAM) ha solicitado al juez que cite a declarar como investigada a Pilar Sánchez Acera, al considerar que se trata de una diligencia "útil, necesaria, pertinente", al haber sido su "interlocutora en las comunicaciones vía WhatsApp" y "fuente" del "documento nuclear objeto de las pesquisas de instrucción", señala el ICAM en su escrito.