El Ayuntamiento está planificando un aumento en las superficies de los edificios de la ciudad, condicionado a que las comunidades de propietarios transformen sus cubiertas en "azoteas verdes". Este objetivo se llevará a cabo mediante un plan especial aprobado de manera inicial este jueves en la Junta de Gobierno, con el que el Ejecutivo municipal que lidera José Luis Martínez-Almeida, permitirá la construcción de áticos destinados a servicios comunes, los cuales no se contabilizarán dentro de la edificabilidad máxima permitida. Un proyecto que el Consistorio pretende llevar a su aprobción definitiva a Pleno, en el primer cuatrimestre del próximo 2025.
Según los datos municipales, la capital cuenta con un total de 124.574 edificios, de los cuales apenas 100, lo que equivale equivalente al 0,08 por ciento, disponen de cubiertas vegetales, sumando una superficie de más de 100.000 metros cuadrados, similar a la extensión de diez campos de fútbol. El encargado de detallar esta iniciativa, Borja Carabante, busca “reverdecer y tener un impacto desde el punto de vista medioambiental”, ha señalado este jueves en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
Desde el Consistorio defienden que este Plan de Azoteas Verdes, ofrece importantes ventajas tanto individuales como colectivas, aunque insisten, para transformar las cubiertas de los edificios existentes en azoteas verdes “se necesita la colaboración de los propietarios”, por lo que, el ayuntamiento, propone incentivos urbanísticos diseñados para fomentar su desarrollo. El más destacado es la posibilidad de construir áticos en las azoteas mediante una licencia directa, sin requerir un estudio de detalle, excepto en el caso de viviendas unifamiliares y edificios que excedan la altura permitida y estén fuera de ordenación. “En Madrid no existe la tradición de utilizar las azoteas como si sucede en otras ciudades, creemos que es una buena solución que incentiva la sostenibilidad y los actos de convivencia vecinal” ha señalado Carabante a los medios de comunicación.
Nuevos espacios para la “convivencia vecinal”
Dentro del plan que hoy ha dado sus primeros pasos, el Ayuntamiento de Madrid plantea permitir la incorporación elementos comunes que actualmente no cuentan con un espacio adecuado para su ubicación, como locales para instalaciones, trasteros y áreas compartidas. La normativa urbanística vigente permite construir áticos mediante licencia directa en zonas donde esté autorizado. En aquellos casos donde no lo esté, es necesario un estudio de detalle. Con el este plan, ese procedimiento se elimina, simplificando y agilizando la tramitación siempre que se instale una cubierta vegetal, insisten desde el Ejecutivo municipal.
Se autorizarán áticos para almacenaje
Los áticos podrán destinarse a los usos establecidos por la normativa zonal o la ordenanza urbanística aplicable, respetando en todo momento la edificabilidad máxima de la parcela. Sin embargo, si se implementan cubiertas vegetales, el Ayuntamiento permite construir algunos espacios sin que estos computen dentro de la edificabilidad como cuartos para bicicletas, almacenes o cuartos de lavanderías Si no se construye un ático en la azotea y esta se destina completamente a cubierta vegetal, los espacios mencionados podrán ubicarse en otras áreas del edificio que estén abiertas o sin uso, como plantas bajas, sótanos o espacios bajo cubierta. El Ayuntamiento establece un orden de preferencia para la instalación de infraestructuras verdes. La opción prioritaria es el sombreado vegetal y el ajardinamiento a nivel de suelo. Si esto no es viable o resulta insuficiente, se puede optar por instalar cubiertas o fachadas verdes.
Mejora del "comportamiento térmico" de los edificios
Entre los argumentos que motivan al Ejecutivo municipal a promover e incentivar la implementación de cubiertas verdes en la ciudad, se encuentran los relativos a la mejora de la salud y calidad medioambiental así como la mejora en "el comportamiento térmico de los edificios", ya que reduce el consumo de energía para calefacción y climatización, disminuye las emisiones indirectas de CO2 y, con ello, la huella de carbono.
Se busca reducir el efecto isla de calor
Desde el Área de Gobierno de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad, subrayan que esta iniciativa mejora del confort térmico en las cubiertas contribuye a reducir el efecto isla de calor mediante la transpiración y la humidificación del aire seco, lo que mejora el clima y aumenta la sensación de confort. Las plantas, a través de la evaporación del agua, la fotosíntesis y la capacidad de retener calor en su humedad, extraen calor del entorno, disminuyendo la temperatura ambiental. Además, absorben y reflejan parte de la radiación solar, ayudando a generar un clima más fresco.