El teatro de La Zarzuela abre la temporada a lo grande, estrenando una nueva producción de Marina, una de las obras cumbre de la lírica española. (Foto: Antonio Castro)
El teatro de La Zarzuela abre la temporada a lo grande, estrenando una nueva producción de Marina, una de las obras cumbre de la lírica española.
Creada en dos tiempos, la zarzuela original del navarro Emilio Arrieta, con libro de Camprodón, no tuvo ningún éxito en su estrenode 1855. Tendrían que pasar casi veinte años para que resucitara convertida en ópera y estrenada en el teatro Real por el tenor Tamberlick. Fue en 1871 y, como Camprodón había muerto un año antes en La Habana, fue Miguel Ramos Carrión el que arregló el libreto para la ampliación. Este doble estreno es lo que hace dudar muchas veces de si la obra es una zarzuela o una ópera. Cuando se escucha, no cabe ninguna duda de que es lo último: una ópera de las grandes. Por cierto, Marina es la única obra lírica de Arrieta que se repone y recuerda.
El argumento no deja de ser una historia ligera sobre amores contrariados. La joven Marina espera el regreso de Jorge, de quien está enamorada desde niña. El marino le corresponde pero, al desembarcar de su última travesía, un malentendido frustra la culminación de ese amor. Se ha metido por medio el malvado Pascual, empeñado a toda costa en casarse con Marina. Así lo anuncia a todo el pueblo. Jorge, despechado, también dice que tiene un amor secreto y los enamorados se distancian. Entre ellos, Roque, el veterano marino, hace de puente entre las historias, sin disimular su misoginia: No quiero más mujeres -canta- prefiero el huracán. Como en los grandes dramas románticos, la oportuna llegada de una carta, deshará todo el embrollo provocando que Marina y Jorge se besen, por fin.
El desarrollo de esta historia en tres actos contiene algunas de las grandes páginas de la lírica española y permite un gran lucimiento, tanto del coro como de la orquesta, impecables en esta producción bajo las respectivas direcciones de Antonio Fauró y Miguel Pérez Sierra. Desde el popular brindis ¡A beber, a beber..! hasta la barcarola Marineros, o la habanera Dichoso aquel que tiene la casa a flote… toda la partitura es de una gran inspiración, no comprendida, como he dicho, en su primer estreno.
Entrevista a Antonio Fauró por Emilio Martínez y Mila Checarelli
En el primer reparto la soprano Sabina Puértolas debuta en el rol de Marina, logrando una extraordinaria interpretación, salvando todas las dificultades de una partitura tremenda para los solistas que tienen arias, dúos y concertantes como en cualquier gran ópera. Marina, después de dos horas de función, tiene que enfrentarse a un final de coloratura que pone los pelos de punta.
El tenor Ismael Jordi, como Jorge, nada más entrar en escena tiene que cantar la célebre ‘Costas las de Levante…’ también tiene un arduo trabajo, como el barítono. Una vez más, Juan Jesús Rodríguez se confirma como uno los cantantes favoritos del público de la Zarzuela con un personaje que ya hizo hace diez años en el mismo escenario. Rubén Amoretti, como Pascual, se hace cargo del villano de la historia.
El segundo reparto lo componen Marisa Monzó, Celso Albelo, Pietro Spagnoli y Javier Castañeda.
Daniel Bianco, anterior director del teatro, ha creado una monumental y hermosa escenografía que nos lleva a las costas levantinas o al interior del astillero. Bárbara Lluch hace una dirección de escena atendiendo al conjunto de los intérpretes, resaltando lapresencia del coro y dando a todo el espectáculo un aire de gran balneario mediterráneo.
Seguramente por la necesidad de un cuadro de solistas de gran nivel, de una orquesta y coro nutridos, Marina no es de las zarzuelas/operas más representadas. Las leyendas urbanas afirman que era la partitura favorita de Franco. El teatro de La Zarzuela estrenó otra gran producción, dirigida por Ignacio García, en 2013. La anterior databa de 1993, con Kraus al frente del reparto. No me consta que el Real la haya programado en los últimos cien años. No debe ser lo suficientemente moderna…
Se van a ofrecer diez representaciones de Marina entre el 9 y el 20 de octubre. Las entradas están prácticamente agotadas para todas las funciones.