El chef Miguel Ángel de la Cruz cocinando junto a José Antonio Molina, usuario del SAD de Atende.
‘Saboreando recuerdos’: recetas de cocina para despertar emociones y evocar vivencias
Por MDO
martes 08 de octubre de 2024, 07:00h
Actualizado: 11/10/2024 20:27h
Los fogones de la cocina suelen ser una fuente inagotable de anécdotas, tanto como la propia mesa alrededor de la que después se comparte el plato elaborado. Cuando los profesionales de Atende, filial de Clece, pidieron a los usuarios del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) de Madrid que eligieran una receta de cocina y le contaran a su auxiliar cómo elaborarla y qué vivencias les traía a la memoria, se desencadenó una cascada de “momentos muy emotivos”, confiesa Javier Gallego, responsable del Proyecto Social de Clece en la zona centro. “Porque al final quien comparte su receta se acuerda de su madre o de su abuela, de cómo cocinaban al lado del fuego o del infiernillo, y va transmitiendo esas sensaciones a la vez que lo cuenta”, añade. Se trata, según explica, de un ejercicio con doble beneficio, porque contarlo les ayuda a no olvidarlo y a transmitir a otros su conocimiento. De esta manera, sus recuerdos no se pierden y dejan un legado.
Atende puso en marcha la iniciativa ‘Saboreando recuerdos’ en 2022 en la zona sur de España, y fue extendiéndola a otras regiones, incluida Madrid. “Es gente mayor que te transmite, sobre todo, ternura. Está siendo un viaje muy bonito”, resume el profesional de Clece sobre este proyecto social, que tiene como objetivo “fomentar el envejecimiento activo y paliar la soledad no deseada, que es uno de los problemas que nos encontramos”.
En el proceso de contarle a la auxiliar la receta y los recuerdos que le evoca, el usuario trabaja “la reminiscencia, la psicomotricidad fina, la socialización, y estimula la convivencia, el tema cognitivo…”, desgrana Gallego. Una vez recogidas todas esas recetas por parte de las auxiliares, “piedra angular de todo este proyecto”, remarca este profesional, se han recopilado en recetarios con una gran riqueza gastronómica para entregarlos posteriormente a los usuarios del SAD.
Recetas tradicionales
Ahí encontramos las ‘perdices escabechadas al estilo de Toledo’ de Élida María Gutiérrez, de Moratalaz, un plato que en su casa “nunca faltaba en Navidad” y que es el que más recuerdos le trae. Por eso lo eligió, porque le recuerda a las fiestas navideñas y la costumbre de juntarse con la familia de su marido, de donde adquirió esta tradición culinaria.
Cuando le pedimos que nos cuente qué lleva la receta, no duda: “Limón, cebolla, zanahoria, vinagre... es como una especie de medio escabeche, pero sin estar del todo escabechado”. La ventaja de su plato es que se puede hacer con antelación y se conserva en perfecto estado, lo que le facilitaba las cosas cuando todavía trabajaba. “Aparte de que es un plato muy rico, lo podía hacer el día 1 de diciembre y el 24 por la noche estaba todavía mejor”, comenta Élida.
El recetario incluye también la ‘asadura’ que eligió María Benavides, y que le retrotrae a su infancia, porque sus padres criaban cerdos y en los días que se hacía la matanza, se comía junto a la familia y amigos en la calle. María Carceleda confiesa en su receta cuál es el truco para darle el punto a las ‘codornices estofadas’ que ha elegido como plato para ‘Saboreando recuerdos’, y no es otro que la pimienta molida. La de Isabel Torres es una receta clásica, aunque no por ello menos deliciosa: las ‘patatas a lo pobre’; mientras que Ana Cuéllar se ha decantado por una comida típica de su tierra, el ‘atascaburras’ de bacalao. Entre la representación madrileña en este proyecto social, Antonia Domínguez, de Villa de Vallecas, propuso la ‘coliflor de mi abuela’ y Antonia Fernández, de Villaverde, aportó su receta de las ‘berenjenas en escabeche’.
Vídeos con chefs reputados
En una segunda fase, algunos de los participantes han tenido ocasión de cocinar su propia receta con ayuda externa de cinco cocineros profesionales: Miguel Ángel de la Cruz, Juan Pozuelo, Chema de Isidro, Rebeca Hernández y Xandra Luque. Con ellos, han protagonizado unos vídeos muy especiales.
Once usuarios del SAD de Madrid han participado en estas jornadas de grabación y han disfrutado a lo grande de la experiencia. “Son los protagonistas y los beneficiarios, salen del anonimato para protagonizar una historia tan bonita como es hablar de recuerdos”, comenta Gallego sobre los mayores implicados en un proyecto que fomenta su autoestima al sentirse partícipes de un trabajo colectivo. La experiencia, además, les ha permitido a algunos usuarios subirse por primera vez a un avión para visitar la capital, donde se han realizado las sesiones de grabación.
“Para mí ha sido divertido”, recuerda Élida sobre “la nueva experiencia de ver un poquito los entresijos detrás de la pantalla”. Le tocó compartir fogones con el chef Juan Pozuelo, tal como cuenta: “Le mandé por escrito todo lo que necesitaba y, luego, estuvimos juntos en el momento de hacerlo”. Disfrutó tanto de formar parte del proyecto como de contárselo a sus hijos y ver “la ilusión que les hizo”.
“En general, creo que todos los que participamos salimos muy satisfechos de la experiencia, porque lo que no nos gusta es quedarnos anclados como muebles viejos”, reflexiona la usuaria del SAD. “Todas estas actividades nos mantienen la mente despejada y también aprendemos. Por ejemplo, un señor hizo sepias con judías y yo no lo había comido en mi vida, así que probé a hacerla yo, pero en vez de judías la hice con garbanzos, y está muy buena”.
Las videorecetas se encuentran disponibles en el portal web del proyecto www.saboreandorecuerdos.es, que Clece ha lanzado coincidiendo con la celebración el 1 de octubre del Día Internacional de las Personas de Edad.
“Todo el mundo ha participado de manera activa”, remarca Gallego. “Por un lado, la persona usuaria y la auxiliar que la acompaña, pero también la familia y los chefs, que de una manera altruista se han puesto a nuestra disposición. Y, sobre todo, la compañía, que apuesta decididamente por cuidar a las personas de una manera diferente”.
Iniciativas como ‘Saboreando recuerdos’ ayudan también a que “la gente entienda que las personas mayores necesitan que se les escuche, se las atienda, porque tienen muchas cosas que contar”, concluye Javier Gallego.