La asociación Plena Inclusión Madrid ha presentado los resultados del proyecto ‘Mi Casa: una vida en comunidad’, con el que han ayudado a decenas de personas con discapacidad intelectual a emanciparse y poner en marcha un proyecto de vida independiente y con un mayor grado de integración en la sociedad.
El director de Plena Inclusión España, Enrique Galván, ha adelantado que el proyecto “ha sido un éxito total” y que, durante los tres años en que se ha llevado a cabo, “se ha demostrado la capacidad de este movimiento asociativo de las personas implicadas y de sus propias familias”. El proyecto se ha desarrollado en diferentes comunidades autónomas, y en esta jornada se han compartido los resultados obtenidos en la Comunidad de Madrid.
Más de 400 participantes beneficiados
Un total de 435 personas con discapacidad intelectual o del desarrollo han participado en el proyecto (la gran mayoría en acciones de sensibilización). De todos ellos, 42 han transitado a 8 viviendas en comunidad repartidas en cuatro municipios de la región: Madrid capital, Majadahonda, San Sebastián de los Reyes y Pozuelo. Además, 40 personas de centros de atención diurna han iniciado actividades en comunidad en horario de atención diurna.
A este número hay que sumarle la participación de más de 150 familias y la ayuda de 87 profesionales. En la Comunidad de Madrid han participado de forma directa cinco entidades miembro de Plena Inclusión Madrid: Afanias, Apadis, Fundación Aprocor, Fundación Gil Gayarre y Pauta.

Este proyecto no se resume únicamente al proceso de emancipación, sino que también está muy enfocado a la inclusión en la sociedad. Según los datos de la organización, se han realizado más de 130 actividades, 18 oportunidades de voluntariado, 17 prácticas laborales y 3 personas han conseguido un contrato laboral.
Tomás A. Sancho, presidente de Plena Inclusión Madrid ha explicado que “estos modelos de vivienda no sólo mejoran la calidad de vida de las personas con discapacidad, sino también la de sus familias”. También ha hecho hincapié en el enriquecimiento que este proyecto genera en la sociedad, sobre todo gracias a una de las figuras novedosas que se han introducido en este modelo: “El ‘colector comunitario’ dinamiza la vida del barrio, que gana en lazos, en diversidad y en solidaridad”. El presidente ha concluido su intervención dirigiéndose a la administración pública: “Esto no puede terminar aquí, pido que este sea también el proyecto de la Comunidad de Madrid, porque con él mejoramos todos”.
Este acto, celebrado en el espacio Talent Garden, ha contado con la presencia del viceconsejero de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Pablo Gómez Tavira. El viceconsejero ha felicitado el trabajo de Plena Inclusión en nombre de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, y de la consejera Ana Dávila, y ha celebrado los éxitos del programa. “Hoy es un día de cosecha después de tres años de trabajo, ahora nos toca a la administración hacer cuentas y ver dónde se ponen los recursos en base a los resultados obtenidos”.
Gómez Tavira se ha dirigido también a los protagonistas de la jornada, las decenas de personas con discapacidad que se han beneficiado de este proyecto: “Muchas veces pensamos en vuestras necesidades desde un punto de vista paternalista, pero vosotros queríais independencia, un hogar, y lo que hace plena inclusión es un servicio público de primer nivel que merece el apoyo de las administraciones”.
El proyecto necesita financiación de la CAM

Tal y como ha explicado la asociación, este proyecto necesita financiación del Gobierno regional para mantenerse activo y extenderse a más personas. Enrique Galván ha asegurado que la evaluación del impacto económico de ‘Mi Casa: una vida en comunidad’ no es desorbitado, y ha incidido en que “las personas que se han independizado están creando lazos con su comunidad y, por tanto, la están fortaleciendo”. “Esto no se puede planificar desde un despacho, se tiene que planificar desde los derechos y deseos de las personas y su capacidad de gobernarse”, ha concluído.
El viceconsejero de Familia, Juventud y Asuntos Sociales no ha asegurado la financiación, pero se ha mostrado optimista porque, dice, “la experiencia ha sido muy buena y los resultados muy positivos”. “Desde la Consejería vemos con muy buenos ojos este proyecto y tenemos voluntad de fortalecerlo y ampliarlo, pero aún estamos en proceso de monitorización de resultados: ver cuales son las fortalezas, dónde merece la pena ampliar y dónde merece la pena corregir”, ha explicado.
Además, se ha mostrado abierto a la posibilidad de tener en cuenta los factores y herramientas que se han utilizado en el proyecto para otros planes de desinstitucionalización enfocados a personas en riesgo de inclusión social que no tengan ninguna discapacidad.
"Ha sido una experiencia magnífica"
David es una de las personas con discapacidad intelectual que ha logrado emanciparse gracias al programa ‘Mi Casa: una vida en comunidad’. Comparte piso con otros tres compañeros y cuenta que la experiencia está siendo muy buena: “Me gusta vivir sólo porque ya no soy un bebé, soy un adulto” y, entre otras cosas, explica que él y sus compañeros han ido al IKEA “a comprar los muebles del piso”. Por las mañanas se turnan para completar las tareas del hogar y las tardes las dedican a distintas actividades.
“La experiencia ha sido magnífica”, narra Susana, madre de un hombre de 33 años con autismo: “Llega un momento que ellos ya no quieren vivir con su familia, te lo dicen a veces con palabras y otras con su actitud, y para él ha sido una experiencia fabulosa”. Susana explica también lo que esto supone para los propios padres, que “por fin dejan de criar”. “Para nosotros es un alivio pensar que tiene su futuro encarrilado, estos programas dan la calidad de vida que los padres muchas veces no podemos dar: todos los recuerdos felices están relacionados con momentos de ocio, y ellos deben tenerlos; del mismo modo que todos los momentos en que nos sentimos realizados tienen que ver con el trabajo y con la autonomía”, concluye.
La directora general de Atención a la Discapacidad de la Comunidad de Madrid ha explicado que este es un asunto de máxima relevancia y que la Consejería lo respalda de manera firme. Este programa, ha adelantado, continuará siempre que el presupuesto lo permita, una cuestión que se evaluará cuando finalice el proyecto”: