Si pudiese borrar del calendario el año 2014, Blanca Frías no tendría ningún reparo en hacerlo. Esta mujer, presidenta de la Asociación Nacional Contra la Estafa con Manipulación Emocional (Anceme), no consigue olvidar lo que ocurrió hace ya 10 años. Economista, trabajadora incansable y preparada para hacer frente a la vida, se dejó “engatusar” por un hombre “embaucador” al que conoció por una web de citas y al que llegó a darle 7.000 euros. Blanca tardó en darse cuenta de lo que estaba pasando: “Te dicen lo que quieres escuchar y te suben la autoestima”. Con el corazón roto, Frías se dejó llevar y se convirtió en una persona vulnerable a la que fue sencillo manipular a nivel emocional: “Comienzan con el bombardeo de mensajes bonitos y te empiezan a aislar utilizando la idea de que el entorno no va a entender esa relación”.
Cuando la presidenta de la asociación se dio cuenta que estaba siendo víctima de una estafa amorosa, ya era demasiado tarde. El estafador se esfumó en cuanto fue descubierto. “Ocurrió hace 10 años y no se hablaba tanto de este tipo de estafas”, confiesa. Esta es una de las razones que ha llevado a Blanca a crear este colectivo independiente, sin ánimo de lucro, creado por víctimas de estafadores emocionales de todo tipo, desde los llamados “estafadores del amor” hasta los estafadores integrados en la sociedad, pasando por los conocidos como “estafa nigeriana”. El principal objetivo es conseguir la tipificación de estafa con manipulación emocional en el Código Penal español. “Solo así, las denuncias dejarán de archivarse y las querellas dejarán de ser sobreseídas”.
“Comienzan con el bombardeo de mensajes bonitos y te aíslan"
La estafa emocional se queda en el limbo judicial al considerarse “haber ocurrido dentro de una relación sentimental y/o afectuosa”. No se tiene en cuenta el engaño por parte de quien finge sentir lo que no siente para conseguir su objetivo, y que no hubiera podido ser conseguido sin mentiras. Ni siquiera demostrando que ese es el “modus operandi”.
Blanca relata su vivencia todavía con el sinsabor que le dejó la amarga experiencia, aunque reconoce que no le volvería a pasar. Este hombre, con nombre y apellidos, Carmelo Hernando, denunciado también por otras mujeres a las que estafó, las convenció para que le pagaran sus gastos personales y cuando a ellas se les acabó el dinero, “se esfumó”, como actuó con ella. En el caso de este “encantador de serpientes” se trataba de un exitoso empresario con videos colgados en sus redes sociales sobre cómo llevaba negocios lucrativos en Emiratos Árabes Unidos o México. Pero la compañía de la que era CEO no estaba registrada.
En casi todos los casos, la víctima es una persona vulnerable, bien por edad o porque han salido de relaciones amorosas, separaciones y divorcios. “En el año 2022, los delitos crecieron un 72 por ciento, respecto a 2019, y uno de cada cinco delitos en España se hace en la red y el público objetivo es la tercera edad”, explica Frías. Y todavía hay más datos: de las 6.676 investigaciones abiertas por ciberdelitos de todo tipo en 2016 se ha saltado a 24.840 casos en 2022, según la memoria de 2023 del Ministerio del Interior. De ellos, más de 20.000 son estafas.

Las conocidas ‘estafas del amor’ ha retornado a la actualidad mediática por el triple crimen de Morata de Tajuña ocurrido hace unas semanas. Tres hermanos, dos mujeres y un hombre de avanzada edad, fueron hallados muertos en su domicilio de la localidad madrileña con signos de violencia: varios golpes y quemaduras. Las hermanas fallecidas, Amelia y Ángeles, se endeudaron con familiares y conocidos hasta caer en la ruina. Fue en este punto cuando uno de los prestamistas decidió acabar con la vida de los tres hermanos al no recibir los 60.000 euros que le debían.
"El daño psicológico es tremendo y la víctima nunca se recupera"
La familia de los fallecidos contaron que hace al menos cinco años las hermanas habían contactado con dos supuestos militares, con los que entablaron una relación pseudoamorosa a distancia. Una vez ganada su confianza, uno de los presuntos militares les contó que el otro había muerto y que necesitaba una importante cantidad de dinero, unos 400.000 euros, para poder cobrar una herencia y solucionar los trámites administrativos. A partir de ese momento, una de las hermanas comenzó a mandar dinero a la cuenta de su 'novio' Edward, que no paró de pedirle cada vez más pagos inventándose diferentes excusas. Días después, un hombre pakistaní, Dilawar Hussain, confesó haber acabado con la vida de los tres hermanos a golpes y puñaladas. Varios meses antes acabó en la cárcel por tentativa de homicidio por pegar con un martillo en la cabeza a una de las hermanas, lo que le provocó importantes lesiones.
A pesar de que familiares, amigos y empleados del banco les alertaron que habían caído en las llamadas estafas amorosas, las hermanas insitían en que el romance era verdadero mientras se endeudaban para satisfacer las demandas del supuesto amante.
Psicología retorcida
Aunque no existe un perfil tipo de las personas que pueden ser víctimas de una estafa del amor, sí que hay características que las hacen más vulnerables, como la edad o los problemas emocionales. Suelen buscar personas solitarias o con situaciones límites para aislarlas y conseguir su objetivo: "Lo niegan todo, no lo ven. Y las personas terminan aisladas. Aunque ellas no lo ha decidido, se han visto inducidas por su estafador", cuenta Blanca Frías.
"Lo niegan todo, no lo ven. Las personas terminan aisladas"
Comentarios como "qué vergüenza que tu entorno sepa que me envías dinero, no se lo cuentes a tus amigos y nadie va a entender nuestra relación" comienzan a "aislar" a la víctima hasta el punto de dejarse controlar. "Hay que evitar culpabilizar a la víctima porque no ha habido codicia ni es voluntario. Esto no es un timo. Estás siendo teledirigido", explica. Si a este aislamiento le añaden mensajes de tono romántico como los que recibieron las hermanas de Morata de Tajuña: "Me asombró la increíble belleza con la que Dios te creó. Me gustaría tenerte como amigo. Tengo muchas ganas de saber más acerca de este hermoso ángel", la embaucación comienza un sendero peligroso. "Es el procedimiento habitual en este tipo de engaños", asegura Frías, cuya asociación que preside ya gestiona 80 casos. La gran mayoría lo sufren personas de avanzada edad que confiaron en los relatos amorosos de sus estafadores: "Se dirigen a personas mayores porque tienen menos educación digital, no son conscientes de los riesgos de Internet y también disponen de dinero. En la gente joven esto es menos probable, no tienen ni un duro".
La Asociación Anceme abre las puertas para todas aquellas personas que hayan sufrido este tipo de estafas y también a los familiares y amigos que sean testigos y no sepan cómo poder ayudar. "Tenemos una persona experta en rastreos de ciberseguridad para llegar a los perfiles falsos y demostrar que están robando fotos. Ayudamos a que abran los ojos y caigan en la cuenta de lo que está pasando".
Reclamaciones y denuncias judiciales que provocarán cambios legislativos, este es el objetivo del colectivo. Pero también trabajan en la prevención y en la necesidad de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado atiendan, con más formación, "a aquellas personas que se sienten bloqueadas y que no quieren denunciar". Un largo camino que Blanca Frías ya inició hace tiempo: "Te roban a la persona y la destrozan. El daño psicológico es tremendo y la víctima nunca se recupera. La culpa, la vergüenza, incluso las ideas de suicidio acompañan a estas personas".
Consejos para no caer en un 'Romance Scam'

La Guardia Civil aconseja a los ciudadanos que desconfíen de las relaciones en línea que "avanzan demasiado rápido", que verifiquen las identidades de las personas con quienes chatean por Internet, que se abstengan de enviar dinero y, por último, que notifiquen a familiares y amigos acerca de esas relaciones.
Con estos cuatro consejos, la Guardia Civil quiere que los ciudadanos sepan cómo no caer en una 'Romance Scam', que se trata de un método delictivo que se inicia con la creación de falsos perfiles en redes sociales o en aplicaciones de citas. Para captar a sus víctimas y encubriendo su verdadera identidad, se hacen pasar por prestigiosos profesionales residentes fuera de España.
Después de un periodo de tiempo en el que logran su confianza, en algunos casos haciendo creer a sus víctimas que mantienen una relación sentimental, sugieren ciertas necesidades económicas que son financiadas por ellas.
Otras conocidas estafas amorosas
El ‘estafador del amor’ es Albert Cavallé, que pudimos escuchar en uno de los audios amenazadores que mandó a una víctima tras ser denunciado, se encuentra en prisión desde diciembre de 2023 tras estar huido de la justicia, en busca y captura. Estafó a más de 20 mujeres 68.500 euros. Pese a la evidencia, siempre negó la estafa.
Otro caso es la estafa del ‘Brad Pitt falso’. La víctima, una mujer de Granada a la que hicieron creer, a través de un supuesto club de fans del actor, que estaba hablando con el actor. El estafador prometió que vendría a España a conocerla pero que necesitaba dinero para sufragar su viaje porque le habían bloqueado las cuentas. La estafa alcanzó la cifra de 170.000 euros.
El ‘empresario poderoso de Tinder’ que no existe. En este caso, la estafa alcanzó los 330.000 euros y tan solo se han recuperado 48.000 de ellos.