Una veintena de retratos de gran formato se exhiben en la céntrica Art Galery Distrito001 (C/ Goya, 44), una galería de arte contemporáneo ubicada en el barrio de Salamanca. La exposición ‘La mirada metafísica’ es obra de la artista y arquitecta abulense Inmaculada López Hernández, heredera de la pasión y vocación creativa de su familia, en concreto de su abuelo. Pero es ahora cuando recupera esta virtud artística en todo su esplendor con esta muestra "del yo metafísico, magnificente, poderoso y transformador".
"Mi abuelo era pintor y tiene obra en el museo de Ávila. Además de pintar óleos sobre lienzos, también pintaba carros de labranza, frescos en iglesias, escenarios de teatro. Mi padre también pintó, hizo una exposición en el Casino Abulense", recuerda la artista. Un gusto por el arte y la pintura que le corre por las venas desde bien pequeña: "Aprendí a pintar antes de escribir". Con esos buenos maestros familiares, Inmaculada creció bajo el influjo de trazos y colores, siempre con una herencia que la empujaba a pintar acompañada de su profesión. Arquitecta durante décadas y dedicada al urbanismo y el real estate ha trabajado en empresas de primera línea gestionando grandes carteras de activos.
Pero a sus 50 años ha decidido "cambiar de rumbo" y dedicarse a lo que, en estos momentos, le pide el cuerpo y el alma: "Todo ha venido rodado, como si el camino estuviera escrito. Mi obra está gustando mucho y tengo ofertas para hacer exposiciones de manera internacional". De momento, como ella reconoce, "he entrado por la puerta grande" en esta galería que expone obra de los mejores exponente de la pintura del siglo XX y XXI.
"El rostro es el lienzo en blanco sobre el que pasan cosas"
En la exposición, los retratos investigan sobre la representación de la dualidad humana desde un punto de vista metafísico: "El alma común en todos nosotros que se identifica empáticamente con el todo y produce cambios en nuestra conciencia, cambios existenciales, que dejan huella en nuestra mirada como espectadores". Unos retratos que empatizan con el espectador a través de la imagen: "Transmiten la esencia del ser, como experiencias propias o de terceros. El rostro es el lienzo en blanco, el fondo sobre el que pasan cosas, la conexión del ser con el entorno, el sentimiento humano que inunda el espacio y pone al ser humano en el centro de la existencia y la naturaleza", explica López Hernández.
Retratos, "algunos nada comunes", surgen del ensamblaje de diferentes realidades que Inmaculada crea, interpreta y usa a partir de la observación y la investigación del personaje, cambiando así su contexto y significado, "a favor de la gestación de una imagen nueva que trasciende al propio personaje", añade. Una manera de expresión que sitúa parte de los retratos en un territorio ambiguo entre figuración y abstracción. Todo acompañado por los lienzos pintados al óleo de gran dimensión que consiguen crear una "sensación de divinidad y eleva la percepción del yo metafísico, magnificente, poderoso y transformador.
La artista se siente influenciada por el arte contemporáneo español y el británico de estilo figurativo idiosincrásico, caracterizado por el empleo de la deformación pictórica y la ambigüedad en el plano intencional: "La conexión entre el rostro y lo que sucede me mantiene motivada".

"Aprendí a pintar antes de escribir"
El retrato de una mujer empuñando la antigua katana japonesa Dojigiri es una de las obras que descansan en la galería madrileña. "Una de las más importantes espadas milenarias que se conservan en Japón. Según la leyenda, esta katana es capaz de matar demonios y simboliza la longevidad en contraposición al peligro de la lucha. Lleva también el tocado tradicional kanzashi como buena aprendiz Maiko decorado con hojas de crisantemo que representan el poder de la vida", relata Inmaculada López sobre esta pintura. Un trabajo que va más allá: "En su frente los peces luchadores de Siam o pez Betta. Sus ojos representan el yin y el yang, dos conceptos del taoísmo, que son usados para representar o referirse a las dos fuerzas fundamentales opuestas pero interconectadas y que se encuentran en todas las cosas".
Otros cuadros que figuran en la exposición: ‘Feminae’. ‘Flavum’, ‘Indegenous’, ‘Veridis’, ‘Vultus’, ‘Fighter’, ‘Dada’,’Hedum’ o ‘Insectorum’ trasladan al espectador hacia realidades y miradas que inducen a la reflexión profunda sobre cuestiones medioabientales o experiencias vitales.
Una cita con la ‘mirada metafísica’ de Inmaculada López Hernández que puede verse hasta el 29 de septiembre en Art Galery Distrito001.