Descarbonizar sectores clave como la industria y el transporte a partir de hidrógeno. Ese es el objetivo que se ha fijado la Comunidad de Madrid, con la presidenta Isabel Díaz Ayuso a la cabeza, de la mano de entidades privadas. En esa línea, la regidora ha inaugurado esta mañana en Coslada la primera planta de producción y suministro de hidrógeno verde para el abastecimiento del transporte público en la región, una energía “limpia” que la empresa HVR Energy obtiene a partir de fuentes renovables.
Aunque el proyecto arranca con el repostaje de un solo autobús de la compañía Avanza perteneciente a la Línea 2 del municipio, las instalaciones presentan ya capacidad suficiente para hasta ocho vehículos, con una producción diaria de 70 kilos de hidrógeno verde a partir de electricidad y agua. Más adelante, en una segunda fase, se espera multiplicar su capacidad hasta los 280 kilos al día.
“Este proyecto pretende demostrar la viabilidad técnica, operativa y económica del uso del hidrógeno verde como combustible para el transporte urbano e interurbano”, ha señalado Ayuso, destacando además que “no se puede avanzar en la descarbonización sin atender al transporte, que concentra el 52 por ciento de las emisiones directas en nuestra región.
En su apuesta por las energías renovables, la presidenta ha puesto el foco en los avances tecnológicos y los “incentivos positivos”, tanto para familias como para empresas que aspiren a la adquisición de vehículos eléctricos, frente al “autoritarismo que instrumentaliza el medio ambiente, interviene la economía, prohíbe industrias como el diésel o la gasolina y asfixia a los ciudadanos”. Entre tales incentivos figuran la instalación de nuevos puntos de recarga, la subvención de coches y motos compartidas o la retirada de medios de transporte contaminantes, entre otros.
Ayuso ha puesto también de relieve los “grandes avances” cosechados en los últimos años en materia de transportes y movilidad. Así, ha apuntado que hasta un tercio de los autobuses urbanos e interurbanos que circulan cada día en los municipios de la región operan ya con energías limpias, lo que, en último término, ha permitido "cumplir por primera vez con los requisitos de calidad del aire establecidos por la Unión Europea".
¿Como funciona la instalación?
La energía verde se recibe a través de un centro de transformación. A continuación, la electricidad y el agua llegan a un módulo del electrolizador, donde se genera el hidrógeno mediante electrolisis. Este proceso consiste en la separación de los elementos a través de la electricidad.
El hidrógeno a baja presión (30 bar) pasa entonces al módulo de compresión y suministro, donde será comprimido a alta presión (500 bar) y, posteriormente, almacenado hasta ser dispensado para la recarga del vehículo.
Protesta de los afectados por la 7B de Metro
En paralelo a la inauguración de las instalaciones, vecinos de San Fernando de Henares afectados por las obras en la Línea 7B de Metro han vuelto a movilizarse para exigir una solución al conflicto. Equipados con una pancarta en la que se podía leer ‘Metro hace aguas. Nuestras casas se hunden. Ayuso solución ya’, los vecinos han instado a la regidora, así como al Consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad, David Pérez, y a la Consejera de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura, Paloma Martín, a visitar el municipio y dialogar con los vecinos. "Está a solo tres minutos de aquí", han recalcado.
Valiéndose de la entrada y salida de las autoridades, los afectados también han entonado cánticos como “Aguirre culpable, Ayuso responsable”, “Ayuso y consejeros, menudos embusteros” o “Ni un voto más al Partido Popular”, en referencia a los comicios autonómicos y municipales que tendrán lugar el próximo 28 de mayo.
la verdad es que para vehículos pesados el hidrógeno a mi modo de ver tiene más sentido. No es logico un autobús eléctrico con 2tm de baterias, ni logico ni ecológico. Además del problema de obtener suficiente litio para las baterías para todo el mundo. Este bus tiene baterías, si, pero en menor cantidad que un bus 100% eléctrico. Los vehículos eléctricos pesan más, mucho más, lo que supone reforzar el chasis, más peso, y reforzar la suspension, más cara. Además en caso de accidente no es lo mismo una colisión con un sedan medio de gasolina que con su homólogo eléctrico que puede tener un sobrepeso de fácil 600kg. Y ojo a la logística, no creo que se puedan transportar tantos coches eléctricos como actualmente térmicos en un remolque de camión y ojo al sobrepeso en la infraestructura de parkings antiguos cuando se empiecen a democratizar y popularizar los coches eléctricos